Esta no es la primera vez que conversamos sobre la polémica de Netflix y si decisión de cortar los importantes créditos del final de alguna serie o película. En diciembre, les contamos un poco sobre cómo el creador de ‘Bojack Horseman’, Raphael Bob-Waksberg, criticó a la plataforma por tal acción. Ahora, es momento de conversar de los motivos del servicio para no mostrarlos.

Bob-Waksberg no es el único en considerar irrespetuoso al trabajo del equipo el hecho de que Netflix no muestre los créditos finales, hasta hay suscriptores que admiten que dicha decisión no les otorga la validación y posición que todos los que trabajaron en una producción se merecen.

Sin embargo, hay que admitir que Netflix no hace las cosas solo porque quiere hacerlas, y que la sección de los créditos no es precisamente la más querida por todos los que se disponen a disfrutar de una serie o película. O, ¿por qué creen que muchas compañías implementaron la estrategia de “escenas post crédito”?

La audiencia es la que decide

Si bien muchos amantes del séptimo arte podrían considerar que el momento de los créditos es algo digno de apreciar, Netflix en realidad se mueve por lo que sus suscriptores le solicitan que es de más importancia. Es decir, la plataforma agregó opciones para saltar los créditos porque así sus clientes se comportan.

Para ser más concisos: el hecho de que Netflix haya agregado funciones para no ver por completo los créditos de alguna producción en su servicio se debe a que son los mismos suscriptores los que desde el comienzo han decido saltarlos, ya sea adelantando esa parte, saliéndose de la película/serie antes o cambiando de contenido al momento en el que estos llegan.

Claro está que no estamos eximiendo a Netflix de la culpa, pero si a haber vamos, son los propios consumidores de las producciones los que generan rechazo ante los créditos, no únicamente la compañía de transmisión.

Muchos podrían considerar que Netflix pudiera solo saltarse las preferencias de los suscriptores y buscar una forma de que los créditos se vuelvan una prioridad –sobre todo porque ellos de alguna forma deberían defender a la visión artística de los creadores y darles alguna especie de reconocimiento–, pero la verdad es que, como cualquier otra compañía, el gigante del streaming necesita es venderse correctamente para que otros quieran consumirlo.

Lo cierto es que, si bien las plataformas streaming deberían hacer valer la importancia de los créditos, son los propios espectadores los que deberían tener la cultura de darles relevancia.

Por lo mismo, y solo poniendo opciones en la mesa, la pelea no debería ser contra Netflix, Amazon Prime Video o cualquier otro servicio, sino debería estar enfocada en educar a la audiencia sobre el verdadero valor de los créditos y así, con suerte, lograr cambios.

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