La pandemia del coronavirus ha tenido muchas consecuencias inesperadas en nuestra sociedad. Incluso ahora, 6 meses después de su aparición, seguimos encontrándonos con particulares efectos y cambios originados como una reacción a la crisis del virus.

En este caso, la información llega a nosotros de la mano de una publicación del Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) en la revista JACI in Practice. El estudio de este hospital hace énfasis en el asma infantil y cómo la incidencia de este ha variado durante la época del COVID-19.

Actualmente, al menos 235 millones de personas se encuentran afectadas por esta. Asimismo, suele ser la enfermedad crónica más común en niños, por lo que un buen porcentaje de estos se ve perjudicado.

Durante la pandemia, los investigadores esperaban ver aumentos en su promedio de 6 mil pacientes anuales que visitaban la sala de emergencias por esta patología. No obstante, los resultados no fueron por el camino que se pensaba.

Un resultado inesperado

En contra de lo que se pensaría, el inicio de la pandemia del COVID-19 marcó un descenso en la cantidad de visitantes infantiles a la sala de emergencia por cuadros asmáticos. Esto implico que los servicios de emergencia fueron menos requeridos en estos últimos meses.

Un detalle que impresiona más es que, en Estados Unidos, el inicio de la primavera indica altas cantidades de polen en el ambiente que suelen agravar los cuadros asmáticos. En esta oportunidad, en medio de las medidas de distanciamiento social y cuarentena, el aumento habitual de casos no se ha dado.

Una reducción del 76%

Según sus registros, la reducción en el uso de los servicios de emergencia llegó a ser del 76%. Para poder llegar a esta conclusión, los científicos compararon los registros del 2015 al 2019 y también los de los primeros meses del 2020 (cuando aún no había restricciones) con los últimos 4 meses (en lo que sí han estado activas).

En promedio, los últimos 4 años y los primeros 2 meses del 2020, las visitas por cuadros infantiles de asma eran de por lo menos 24 individuos por día. Una vez las medidas de distanciamiento social se pusieron en pie, este número bajo a 6 casos diarios.

Asimismo, los casos internos de hospitalizaciones disminuyeron, dejando estas de representar un 31% de los visitantes para ubicarse como la situación del 22% de estos. Esta información ha servido para que los investigadores de CHOP noten que la disminución de casos no es solo porque la gente prefiera no ir por la cuarentena o por no estar en un hospital, sino que, en general, la cantidad y gravedad de los casos de asma infantil disminuyó.

Conocimiento para el futuro

Con esta información, los investigadores colocan las bases para futuros estudios. Su investigación ha demostrado que las condiciones actuales en la pandemia, con las medidas de distanciamiento social, de algún modo influyen positivamente en la disminución de cuadros de asma en los niños.

Por lo que, estudiar más a fondo estos elementos influyentes para poder identificarlos podría ser el mejor modo de desarrollar nuevas herramientas y tratamientos para ayudar a los pacientes a controlar el asma en el futuro, cuando las restricciones por la pandemia se levanten.

Referencia:

Initial Effects of the COVID-19 Pandemic on Pediatric Asthma Emergency Department Utilization: https://doi.org/10.1016/j.jaip.2020.05.045

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