En la conferencia virtual de líderes empresariales realizada este lunes (15 de junio), Lise Kingo, directora ejecutiva de Pacto Mundial de las Naciones Unidas, en el que las empresas se adhieren a principios de protección ambiental y justicia social, señaló que la crisis del coronavirus es solo un “simulacro” para lo que probablemente se derivará de la crisis climática y de las protestas por la injusticia racial, las cuales muestran la necesidad de vincular la igualdad social, la sostenibilidad ambiental y la salud.

De acuerdo a la alta funcionaria, el problema general es que la forma en que vivimos y producimos en el planeta hoy en día no es sostenible y que la única manera de avanzar es crear un mundo que no deje a nadie atrás.

Revelando desigualdades

Kingo indicó que había “conexiones muy, muy claras” entre la crisis del COVID-19, las crisis climáticas y las protestas raciales, que, según dijo, habían ayudado a revelar desigualdades profundamente arraigadas y “racismo endémico y estructural”.

Estudios demuestran que alcanzar la meta del acuerdo de París de limitar el incremento de la temperatura global en 2 grados Celsius para fin de siglo puede no ser suficiente para evitar el desastre climático.

En este sentido, la alta funcionaria solicitó a los líderes de negocios que prestaran atención, haciendo un llamado a que todos los jefes ejecutivos se conviertan en activistas sociales, que entiendan la igualdad social. No solo es lo correcto, sino que “crea mercados estables para las empresas de todo el mundo”.

Una sociedad más justa

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó que la construcción de una sociedad más justa sería esencial para la salud del mundo, así como para salvar al planeta del colapso climático y la destrucción ecológica. En referencia a este tema, Guterres manifestó:

“A pesar de los progresos realizados, existen graves amenazas que socavarían nuestro futuro, entre ellas el cambio climático, la pobreza, la pérdida de biodiversidad y el aumento de las desigualdades sociales. La pandemia ha puesto de relieve las fragilidades del mundo, que se extienden mucho más allá del ámbito de la salud mundial”.

La alta funcionaria señala que el problema general es que la forma en que vivimos y producimos en el planeta hoy en día no es sostenible.

Más de 10.000 empresas se han adherido al Pacto Mundial de las Naciones Unidas, y se les está instando a reforzar sus compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Muchas se han comprometido a reducir las emisiones de carbono de acuerdo con el objetivo del acuerdo de París: mantener los aumentos de la temperatura mundial a no más de 2 grados Celsius.

Pero los estudios científicos demuestran que esto puede no ser suficiente para evitar el desastre, y que las consecuencias de incluso de un incremento de 1,5 grados Celsius de calentamiento global serán graves. Con esto en mente, Kingo instó a que las empresas revisaran sus planes de negocio para reducir las emisiones carbono de acuerdo con el objetivo de 1,5 grados Celsius.

Un informe de las Naciones Unidas encontró que solo 4 de cada 10 empresas tenían objetivos que les permitieran cumplir los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU para el 2030, y menos de un tercio pensaba que su industria se estaba moviendo lo suficientemente rápido.

Referencia: Why business needs to address the social impacts of COVID-19: an interview with Lise Kingo, UN Global Compact chief. UN News, 2020. https://news.un.org/en/story/2020/06/1065142