Cuando la infección de COVID-19 empezó a propagarse por el mundo, la principal preocupación eran las personas mayores o con enfermedades crónicas como asma, diabetes, problemas cardíacos, hipertensión, entre otras. Los casos en niños eran escasos, y los pocos registrados eran bastante leves, e incluso asintomáticos, por lo que no había mayores temores.

Sin embargo, las noticias durante el mes pasado dieron un vuelco a este estado de paz relativo, y ahora se está prestando más atención a los casos infantiles. Y es que los médicos han observado que niños contagiados con el coronavirus han sufrido un agravamiento muy similar al síndrome de Kawasaki.

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Para aclarar un poco el panorama, la epidemióloga Zoë Hyde, presentó en un hilo de Twitter una recopilación de los avances que se han logrado en materia de investigación sobre este tema.

Muy propensos a infectarse

La epidemióloga aclara que la evidencia hasta ahora sugiere que “los niños son probablemente tan propensos como los adultos a infectarse” con el coronavirus ante una exposición suficiente.

Pero la situación no necesariamente es tan grave. Puede que los niños estén más protegidos que los adultos, ya que la proteína que usa el coronavirus para fijarse a las células es menos voluminosa en ellos.

“Tienen menos de la enzima utilizada por el nuevo coronavirus para ingresar a las células. Esto podría hacerlos menos susceptibles, pero dada una exposición suficiente, esta ventaja probablemente se pierda eventualmente”, señala.

En sus tuits también informó que se ha observado que el virus se transmite tanto de niño a niño, como de niño a adulto. Por ejemplo, en un estudio de transmisión doméstica en Israel, los investigadores confirmaron que los niños se infectaban menos que los adultos, pero al enfermarse estos resultaban casi tan infecciosos como los adultos.

A pesar de ello, algunos estudios parecen mostrar que los niños tienen menos probabilidades de infectarse que los adultos, lo cual podría atribuirse a una menor exposición en comparación con estos.

“Una posibilidad es que los niños hayan tenido menos oportunidades de infectarse. En muchos países, los viajeros adultos inicialmente sembraron brotes”, tuiteó. Pero también asoma los errores de las pruebas. Puede que “los niños tuvieran menos síntomas (o ninguno) y no fueron examinados, o las pruebas fueron falsos negativos”.

Y es que esto no se trata de un mito. Las pruebas diagnósticas de PCR-RT para el nuevo coronavirus sí pueden dar falsos negativos, lo que implica que muchas personas que sí tienen el virus dieron negativo en la misma.

Por ejemplo, en un estudio de exposición a un solo caso, se observó que 24 por ciento de los pacientes infantiles con resultados negativos eran casos probables después de realizar una tomografía computarizada.

Una de las causas es la forma en que se toman las muestras a anlizar. Usar un hisopo nasofaríngeo puede ser un gran desafío en niños pequeños, y esto puede afectar la precisión de los resultados.

“Así se ve la realización de un hisopo nasofaríngeo. Es un poco incómodo, y esto puede ser difícil para los niños pequeños en particular. Esto puede afectar la precisión de la prueba”, señaló.

Al contrario, los datos recolectados en Alemania no muestran diferencias significativas en la carga viral entre ambos grupos. Un estudio realizado en Corea del Sur tampoco encontró alguna correlación entre la carga viral y la edad en niños.

Síntomas más leves

La posición que sí se ha mantenido hasta ahora es que los niños sufren menos la enfermedad que los adultos. Uno de los estudios que citó Hyde indica que “dos niños con el virus no tenían síntomas respiratorios, pero se detectó un virus infeccioso en sus hisopos nasofaríngeos”.

Otra investigación en la que se analizaron muestras de sangre tomadas de niños se descubrió que “algunos niños que no se consideraban casos tenían anticuerpos” contra el coronavirus SARS-CoV-2, lo que sugiere que se infectaron en algún momento.

Ahora, con los nuevos casos letales observados en la población joven, resulta más que necesario construir una infraestructura de pruebas y rastreo de contacto para contener la propagación. La conclusión sigue siendo que todos los grupos están en riesgo, por lo que la prevención es indispensable.

Referencia:

Hilo de Twitter de la Dra. Zoë Hyde. https://threadreaderapp.com/thread/1272134717039509506.html

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