Una de las preocupaciones más grandes para quienes se encargan de crear medicamentos es el potencial que tienen los microbios para los cuales han sido diseñados de desarrollar resistencia.

Los investigadores han estado indagando en alguna forma de evitar que las mutaciones les provean resistencia a los patógenos virales, y ya se han observado ciertos avances. Por ejemplo, los estudios del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) demostraron que la mutación simultánea del virus en múltiples posiciones genéticas puede ser la forma más efectiva evitar la resistencia a los medicamentos.

Con la pandemia de COVID-19, los estudios se han enfocado en el coronavirus que lo causa, el SARS-CoV-2. Como señalamos en un artículo reciente, se ha demostrado que los anticuerpos contra el patógeno han proporcionado protección a animales y a cultivos de células humanas, lo cual es bastante positivo.

Pero también se han estado probando otras opciones, como un cóctel de anticuerpos en lugar de uno solo. Los autores de la nueva investigación publicada en Science sugieren que esto no solo puede funcionar como un tratamiento más efectivo, sino que puede solucionar el problema de la resistencia que podría surgir en las terapias de anticuerpos individuales.

En la búsqueda de los anticuerpos más potentes

Un equipo de expertos seleccionó miles de anticuerpos humanos contra el SARS-CoV-2 para identificar los pares más potentes contra él para preparar un cóctel eficaz de doble anticuerpo. Por supuesto, han preferido los que se dirigen a la proteína espiga y evitan que el SARS-CoV-2 ingrese a las células huésped.

Para esta oportunidad, seleccionaron pares de anticuerpos individuales que pudieran unirse simultáneamente al dominio crítico de unión al receptor (RBD) de la proteína espiga del coronavirus. En el proceso, los investigadores identificaron varios anticuerpos neutralizantes, incluyendo aquellos pares que no competían por unirse al RBD.

El objetivo de usar un par en lugar de solo uno es aumentar las posibilidades de que el tratamiento pueda contrarrestar los llamados “mutantes de escape de virus”, que suelen surgir en los ensayos como respuesta a la presión selectiva de un solo anticuerpo. El siguiente paso fue probar cuatro de estos anticuerpos contra una variedad de variantes de RBD de espiga que se sabe que existen en humanos.

Anticuerpos que evitan las mutaciones

Paralelamente, los investigadores diseñaron un pseudo SARS-CoV-2 al que llamaron VSV-SARS-CoV-2-S capaz de expresar la proteína espiga. Lo cultivaron con concentraciones subneutralizantes de sus principales anticuerpos a fin de promover las mutaciones de escape, que simularían las mutaciones que podrían surgir durante la pandemia.

Los investigadores observaron que para algunas combinaciones de sus cuatro anticuerpos, las mutaciones de escape del coronavirus ocurrieron. Sin embargo, pudieron detenerlas al usar combinaciones de anticuerpos que no compitieron o solo compitieron parcialmente para unirse al RBD, según indican en su artículo.

Estos resultados sugieren que el uso del cóctel de doble con los anticuerpos que anticuerpos se unen a regiones distintas y no superpuestas de la proteína espiga como terapia representa una opción más fiable.

“La inclusión de tales anticuerpos en un cóctel de anticuerpos puede proporcionar una potencia antiviral óptima mientras minimiza las probabilidades de escape de virus”, señalan. Aunque también se están probando otras combinaciones.

Referencias:

Antibody cocktail to SARS-CoV-2 spike protein prevents rapid mutational escape seen with individual antibodies. https://science.sciencemag.org/content/early/2020/06/15/science.abd0831

Ushering an antibody cocktail, designed to reduce antibody resistance, to trial as COVID-19 therapy. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2020-06/aaft-uaa061520.php