El salón Great Clips en Springfield, Missouri abrió sus puertas hace poco debido a la flexibilización de la cuarentena. Sin embargo, las medidas que se tomaron dentro del establecimiento no fueron por esto menos estrictas.

Cada uno de los empleados y clientes debía seguir ciertas direcciones para mantener un distanciamiento seguro siempre que fuera posible. Este fue el caso del par de estilistas que llegaron a tratar con 140 clientes y 6 compañeros de trabajo antes de descubrir que tenían el virus.

El “periodo de incubación”

Desde el momento en el que esto se supo, las alarmas se encendieron de inmediato, ya que el rastreo de contactos tendría que ser extenso. A todos y cada uno de los posibles contagiados se les ofreció la oportunidad de realizarse una prueba gratuita, 46 de estos la hicieron.

Mientras tanto, todos quedaron confinados en una cuarentena especial durante el “periodo de incubación” del COVID-19. Este último se refiere al tiempo prudencial que se debe esperar para determinar si la persona desarrolla síntomas de la enfermedad. En caso de que los 14 días pasen y el individuo no reporte malestar, nos estaremos encontrando con que el contagio no se dio.

Todo en orden

Según un comunicado del departamento de salud del condado de Springfield-Greene las 46 pruebas hechas dieron resultados negativos. Asimismo, el tiempo de incubación ha terminado, al igual que la cuarentena de los clientes y compañeros de trabajo, ni uno solo de ellos mostró señales del virus.

En otras palabras, a pesar de que el par de estilistas tuvieron contacto directo con todas estas personas, el coronavirus no logró alcanzar a ninguna de ellas. Es decir que lo que pudo haberse convertido en un brote violento de la enfermedad en la zona se pudo evitar. Ahora la pregunta es: ¿cómo? La respuesta está en las propias medidas tomadas por el salón de belleza.

Las medidas preventivas

Un primer requerimiento absoluto y obligatorio es el uso de mascarillas protectoras en todo momento (incluso durante el corte de cabello). Tanto los empleados como los clientes que asistieron a la peluquería debieron cumplir con esta norma.

Sumado a esto, las citas del salón de escalonaron de forma que la menor cantidad de clientes coincidiera en el espacio al mismo tiempo. Sumado a esto, cada una de las sillas de los estilistas se separaron más de lo habitual entre sí. De esta forma, cada trabajador contaba con un área segura y personal.

Por si fuera poco, en todo momento que no implicara realizar el corte de pelo, los estilistas y el personal del salón se mantuvo a una distancia de por lo menos 1,8 metros del cliente y también entre sí. Gracias a todas estas medidas, el COVID-19 no tuvo oportunidad de encontrar nuevos anfitriones.

Información valiosa

El departamento de salud del condado ahora espera poder dar una mirada detallada a todas las medidas tomadas en Great Clips. Después de todo, estos demuestran lo vital (y efectivo) que es el uso del tapabocas y otras medidas preventivas para evitar la dispersión del coronavirus.

Incluso, Clay Goddard, el director del departamento ha comentado: “Nunca queremos que ocurra una exposición como esta, pero esta situación ampliará en gran medida nuestra comprensión de cómo se propaga este nuevo coronavirus”. Con esto, ha hecho referencia a que nuevos conocimientos podrán ser adoptados de este evento para mejorar nuestras defensas contra la enfermedad.