La beta talasemia y la anemia falciforme (también llamada enfermedad de células falciformes) son enfermedades causadas por mutaciones genéticas que afectan la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos. Entre otros síntomas y complicaciones, las personas con formas graves de estas enfermedades requieren transfusiones de sangre regulares.

Los pacientes nacidos con enfermedad de células falciformes y beta-talasemia no presentan síntomas cuando nacen porque sus glóbulos rojos todavía contienen una proteína protectora de hemoglobina fetal, la cual deja de producirse en aproximadamente 6 a 12 semanas después del nacimiento, momento en el cual los pacientes desarrollan los síntomas dañinos.

Persistencia hereditaria

La investigación en los últimos 50 años ha identificado un subconjunto de pacientes con enfermedad de células falciformes y beta talasemia que no presentan o tienen solo síntomas mínimos.

En estos pacientes, la hemoglobina fetal protectora no desaparece después del nacimiento y, en cambio, persiste hasta la edad adulta y los protege de los síntomas graves de la enfermedad. Se dice que estos pacientes tienen “persistencia hereditaria de la hemoglobina fetal”, que ocurre debido a pequeños cambios en el ADN.

Valiéndose de la herramienta de edición genética CRISPR, los investigadores “apagaron” el gen que desactiva la producción de hemoglobina fetal.

El desarrollo y mejora de la herramienta de edición genética CRISPR-Cas9 fundamentó un enfoque que permite recrear los pequeños cambios en el ADN que causan la “persistencia hereditaria de la hemoglobina fetal”, y con ello conducir a la expresión de la hemoglobina fetal protectora para reducir los síntomas en pacientes con estos trastornos sanguíneos.

En el marco del 25° Congreso Anual de la Asociación Europea de Hematología, se informaron los resultados exitosos de un ensayo clínico, el primero en usar CRISPR para tratar trastornos sanguíneos hereditarios.

Gen “apagado”

Los investigadores reportaron que dos personas con beta talasemia y una con enfermedad de células falciformes ya no requieren transfusiones de sangre después de que sus células madre de médula ósea fueron editadas con CRISPR.

En el ensayo, que fue realizado por un equipo de investigadores de las empresas CRISPR Therapeutics y Vertex, se utilizó quimioterapia para eliminar las células madre de la médula ósea de los pacientes y luego reemplazarlas por células editadas con la herramienta de edición genética CRISPR, en las que se “apagó” el gen que desactiva la producción de hemoglobina fetal.

La beta talasemia y la anemia falciforme son enfermedades causadas por mutaciones genéticas que afectan la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos.Los primeros dos pacientes con beta talasemia ya no han requerido transfusiones de sangre desde que fueron tratados con este enfoque terapéutico hace 15 y 5 meses. Tampoco el paciente con anemia falciforme, 9 meses después del tratamiento.

Si bien los tres pacientes sufrieron algunos efectos adversos debido a la quimioterapia, la edición del gen CRISPR parece segura. Sin embargo, es posible que los pacientes puedan necesitar ser monitoreados por el resto de sus vidas para asegurarse de que no tengan efectos adversos.

En total, los investigadores habían tratado a cinco personas con el enfoque cuando el ensayo se suspendió debido a la pandemia de coronavirus, pero ahora se ha reanudado.

Referencia: CRISPR Therapeutics and Vertex Announce New Clinical Data for Investigational Gene-Editing Therapy CTX001™ in Severe Hemoglobinopathies. CRISPR Therapeutics News Release, 2020. https://bit.ly/3dYIlDA