Las personas mayores y con enfermedades crónicas, como la diabetes, tienen un alto riesgo de verse complicados si se enferman de COVID-19, y esto es algo que han corroborado las estadísticas en los últimos meses. Además, un estudio reciente sugirió que la cantidad de azúcar en la sangre podría ser un desencadenante de la temida tormenta de citoquinas en algunos pacientes.

Pero tal parece que el proceso nocivo también podría ocurrir de manera inversa. Una carta publicada en New England Journal of Medicine expone que COVID-19 en realidad puede desencadenar el desarrollo de diabetes en personas sanas, además de causar complicaciones en los casos de diabetes preexistente.

Relación bidireccional entre COVID-19 y diabetes

Los informes indican que entre el 20 y 30 por ciento de los pacientes que han muerto por COVID-19 tenían diabetes, lo cual sustenta las preocupaciones planteadas al principio del brote sobre el posible mayor riesgo de las personas con esta enfermedad.

Pero observaciones recientes sugieren una relación bidireccional entre COVID-19 y la diabetes, y no unilateral como se había estado pensando. Los médicos han notado que los pacientes con COVID-19 empiezan a desarrollar diabetes y complicaciones metabólicas atípicas que pueden resultar letales. Sin embargo, aún no está claro cómo es que conectan ambas afecciones.

Previamente se demostró que los receptores ACE-2 a los que se une el SARS-CoV-2 para infectar las células humanas no solo se encuentran en los pulmones, sino también en otros órganos y tejidos como el el páncreas, el intestino delgado, tejido graso, hígado y riñón, los cuales intervienen en el metabolismo de la glucosa.

Esto dio lugar a una hipótesis que trata de explicar cómo influye la infección en la aparición de la diabetes, una idea para nada nueva ya que desde hace tiempo se sabe que las infecciones por virus pueden promover la diabetes tipos. Por lo que se cree que, al ingresar a estos tejidos y órganos, el coronavirus puede causar fallas múltiples y complejas en el metabolismo de la glucosa, y dar lugar a la enfermedad.

Un registro para monitorear casos simultáneos de COVID-19 y diabetes

Francesco Rubino, profesor de cirugía metabólica en el King’s College de Londres e investigador co-líder del proyecto CoviDiab Registry, añadió que hay cierta incertidumbre sobre las características de esta diabetes, que podría incluso llegar a ser una nueva forma:

“El corto período de contacto humano con este nuevo coronavirus, el mecanismo exacto por el cual el virus influye en el metabolismo de la glucosa aún no está claro y no sabemos si la manifestación aguda de diabetes en estos pacientes representa el tipo clásico 1, tipo 2 o posiblemente un nuevo forma de diabetes”.

En vista de ello, un grupo internacional de 17 expertos en diabetes involucrados en el proyecto CoviDiab Registry anunció el establecimiento de un registro global de nuevos casos de diabetes en pacientes con COVID-19.

De esta forma, los investigadores esperan recolectar suficiente información para comprender el alcance y las características de las manifestaciones de diabetes en pacientes con COVID-19, y desarrollar estrategias de tratamiento y monitoreo durante y después de la pandemia.

Referencia:

New-Onset Diabetes in Covid-19. https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMc2018688