El panorama es complejo. A pesar de contabilizar más de 2.600.000 casos confirmados, más de 116.000 muertes y alrededor de una docena de estados reportando cifras diarias récord de contagios por coronavirus, el presidente Donald Trump y muchos funcionarios locales no muestran signos de preocupación y descartan la aplicación de nuevas medidas de bloqueo.

En las últimas semanas el foco de atención ha cambiado de Nueva York y el noreste del país al sur y el oeste con especial énfasis en los hospitales de Arizona, Texas y Florida, donde se están registrando cifras preocupantes.

No se han cumplido con los criterios

Mientras que algunos estados como Virginia y Nueva York avanzan con la reapertura de negocios, en otros estados como Nashville y Oregón se están desacelerando. La gobernadora de Oregón, Kate Brown, anunció una pausa de una semana en la flexibilización las restricciones, luego de un aumento en los casos tanto en áreas urbanas como rurales.

La administración del presidente Trump insiste en que no considera volver a cerrar la economía, ni siquiera en caso de que prospere una segunda ola completa.

El sitio web COVIDexitstrategy.org muestra que la mayoría de los estados no han cumplido con los criterios establecidos por la Casa Blanca para reabrir sus economías, y tienen un número creciente de casos de coronavirus, disminución de la capacidad hospitalaria e insuficiencia de pruebas de detección de la infección coronavírica.

Las expectativas son poco alentadoras. Varios modelos epidemiológicos predicen que es probable que el país registre unas 130.000 para principios del mes de julio y alrededor de 200.000 para octubre.

No se considera

Ante el surgimiento de nuevos brotes de casos de coronavirus en algunos estados, la administración del presidente Trump insiste en que no considera volver a cerrar la economía, ni siquiera en caso de que prospere una segunda ola completa.

El foco de atención ha cambiado de Nueva York y el noreste del país al sur y el oeste con especial énfasis en los hospitales de Arizona, Texas y Florida.

En Florida, el gobernador republicano informa que ha habido un aumento “modesto” en los casos, pero que la tasa de hospitalización es estable, lejos de lo que se vio en Nueva York. En Arizona, los números de casos se han disparado, la capacidad de atención en unidades de cuidados intensivos se encuentra en un 80 por ciento, y la ciudad de Phoenix se ha convertido en un punto caliente.

Este es también el caso en Texas, donde el número de personas hospitalizadas ha aumentado constantemente desde el fin de semana feriado de fines de mayo, que marca el comienzo no oficial del verano y que vio un torrente de personas dirigiéndose a la playa. Si bien el número de muertes en el estado no se ha disparado, las cifras de hospitalización muestran que el virus se está propagando.

Para el doctor Scott Gottlieb, ex comisionado de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), las personas están impulsando la reapertura porque están cansados ​​del cierre. La mayoría de los estados realmente no han cumplido con los criterios establecidos por los funcionarios de salud pública para la reapertura, pero reabrieron, porque la gente lo exigió.

Referencia: US presses on with reopening, but virus first wave lingers. Medical Xpress, 2020. https://bit.ly/3dWRT29