Sin duda alguna, los mosquitos, a pesar de su pequeño tamaño, pueden ser una gran molestia. Estos insectos alados no solo pueden ser tu peor enemigo cuando quieres una noche de sueño reparador o una salida al aire libre que no termine contigo con una reacción alérgica debido a las picadas.

De hecho, estas criaturas también son en realidad portadoras y propagadoras de enfermedades como el zika, el dengue y la malaria, entre otras. Por lo que, saber cómo mantenerlos a raya y su población controlada es vital.

Sin embargo, incluso ahora no tenemos claro qué es eso que les llama tanto la atención para picar más a algunos de nosotros que a otros. Algunas teorías plantean que depende de la composición de la sangre, otras hablan del sudor que emitimos, o del calor corporal que producimos y otras, incluso, del CO2 que expulsamos como factores que posiblemente pueden hacer la diferencia.

La verdad es que, en la actualidad, ninguno de estos ha podido comprobarse por completo. Mientras tanto, un experimento del 2002 conducido por Universidad de Medicina y Farmacia de Toyama en Japón podría darnos una pequeña idea de qué elementos atraen más a estos insectos alados.

El alcohol no será tu aliado

La investigación llevada a cabo por los científicos Oshikazu Shirai, Takao Tsuda, Shinya Kitagawa, Ken Naitoh, Taisuke Seki, Kiyoshi Kamimura y Masaaki Morohashi estudió los efectos de beber alcohol en la preferencia que tienen los mosquitos por picar a uno u otro individuo.

Con sus resultados finales, fue posible notar que los casos de personas que habían consumido alcohol, aunque fuera en una cantidad reducida, eran más propensos a atraer a más mosquitos.

Lo que dice la ciencia

El experimento del que surgieron estas conclusiones tomó como sujetos de prueba a 13 voluntarios. La meta era medir con en qué frecuencia y cantidad los mosquitos se posaban sobre cada uno de ellos.

Asimismo, se midieron variables como la producción de sudor, el etanol en este y la temperatura corporal para tener controles que pudieran explicar la variación en el comportamiento de los mosquitos. Se hicieron estas mediciones dos veces, una primera vez como control y una segunda luego de que todos los participantes bebieran una cerveza con alcohol de 5.5 por ciento.

Luego de esto, la frecuencia con la que los mosquitos aterrizaron sobre cada participante aumentó. No obstante, curiosamente, todos los valores anteriormente mencionados se mantuvieron iguales.

Como consecuencia, aunque se pudo determinar que el alcohol aumentaba la atracción de los mosquitos hacia los individuos, pero no el motivo tras esta preferencia.

Entonces… ¿sabemos por qué los mosquitos nos buscan más cuando tomamos alcohol?

Por los momentos, como lo mencionamos, el experimento no pudo ofrecer una idea clara de esto. En algunos casos se habla de que las personas con temperaturas más altas suelen atraerlos más. Al beber, la temperatura corporal como tal no sube, pero sí se dilatan los vasos sanguíneos lo que hace que estén más cerca de la superficie de la dermis.

Como resultado, este puede ser un factor que atraiga a más de estos insectos. Por otro lado, también se habla de que los mosquitos persiguen el CO2 que exhalamos. Cuando bebemos las cantidades que producimos de este aumentan, por lo que otra vez podríamos hacernos más llamativos para estas criaturas.

No obstante, todas estas son teorías que no han sido completamente probadas o que, como este estudio, se han investigado en grupos muy pequeños como para poder extrapolar los datos a la población general.

Estar sobrio no implica repeler a los mosquitos

Un detalle importante que vale resaltar es que este estudio no asevera bajo ningún respecto que dejar de beber alcohol evitará que los mosquitos se te acerquen.

De hecho, estos pueden llegar a ti de todas formas. Por lo que, es importante continuar con las medidas de prevención tradicionales como utilizar repelente de insectos, ropa protectora y asegurarte de eliminar las aguas estancadas en donde estos puedan proliferar.

Referencia:

Alcohol Ingestion Stimulates Mosquito Attraction: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12083361/

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