Actualmente, el principal método de diagnóstico de detección de infección por el SARS-CoV-2, coronavirus que causa la enfermedad COVID-19 y responsable de la pandemia en curso que ya ha causado la muerte de más de 600.000 personas y ha paralizado la economía mundial, es la prueba de PCR de hisopos nasofaríngeos.

Dada esta limitación, existe una necesidad urgente de contar con formas de detección de anticuerpos altamente específicos y sensibles para responder a preguntas fundamentales sobre la epidemiología y patogénesis del SARS-CoV-2, con el fin de implementar y evaluar programas de control a nivel de la población.

Un antígeno para pruebas fiables

Los esfuerzos por comprender la patogénesis y definir los factores de riesgo de la presentación clínica grave de COVID-19 se han visto obstaculizados por nuestra incapacidad de identificar a todos los individuos infectados, independientemente de los síntomas clínicos.

Para contener la pandemia, muchos países recurrieron a la cuarentena generalizada. Mediante el despliegue de pruebas de detección de anticuerpos fiables a nivel de la población, sería posible obtener datos espaciales de alta resolución necesarios para aplicar políticas de contención de la epidemia e instrumentar estrategias para la reapertura de comunidades y ciudades.

Las pruebas podrían proporcionar una estimación del número de personas que se han recuperado, un paso necesario para aplicar políticas de contención de la pandemia y de reapertura de las comunidades.

En este sentido, los resultados de un reciente análisis de los sueros sanguíneos tomados de 63 pacientes con COVID-19, 71 controles y varios animales expuestos a coronavirus, proporcionó un fuerte apoyo al uso del dominio de unión al receptor (RBD) del virus del SARS-CoV-2 como un antígeno para pruebas fiables de detección de anticuerpos contra el coronavirus.

El estudio, que fue realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, confirmó que, como el RBD del SARS-CoV-2 es distinto de otros coronavirus relacionados, es capaz de inducir anticuerpos que son muy específicos.

Específico y sensible

Las pruebas realizadas revelaron que el antígeno del RBD era 98 por ciento sensible, lo que significa que detectó anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en el 98 de los individuos que dieron positivo para el virus a través de pruebas de PCR, y 100 por ciento específico en la cohorte de pacientes COVID-19, es decir, todos los pacientes que habían dado positivo para anticuerpos contra el RBD también fueron positivos para el SARS-CoV-2 en las pruebas de PCR.

El estudio reveló que los antígenos basados en el RBD podrían utilizarse para desarrollar pruebas serológicas para la detección del SARS-CoV-2.

Además, los investigadores encontraron que más del 95 por ciento de los pacientes desarrolló anticuerpos contra un antígeno recombinante del SARS-CoV-2 RBD dentro de los nueve días posteriores a la aparición de los síntomas.

Juntos, estos resultados sugieren que los antígenos basados en el RBD podrían utilizarse para desarrollar pruebas serológicas para la exposición al nuevo coronavirus que son tanto específicas como sensibles al virus del SARS-CoV-2.

Además, la presencia de anticuerpos inducidos por el RBD se correlaciona fuertemente con niveles más altos de anticuerpos neutralizantes del virus en los pacientes muestreados. De este modo, las pruebas de anticuerpos podrían proporcionar una estimación del número de personas que se han recuperado de la infección coronavírica, un primer paso necesario para aplicar políticas de contención de la pandemia y de reapertura de las comunidades.

Referencia: The receptor binding domain of the viral spike protein is an immunodominant and highly specific target of antibodies in SARS-CoV-2 patients. Science Immunology, 2020. https://doi.org/10.1126/sciimmunol.abc8413