La Gran Barrera de Coral (GBC) es un ecosistema diverso que se extiende por más de 2.300 kilómetros a lo largo de la costa noreste de Australia, la cual es reconocida internacionalmente como de valor excepcional y una de las sietes maravillas naturales del mundo.

Su diversidad incluye, entre otras, más de 410 especies de coral duro, más de 1.620 especies de peces, 2.000 especies de esponjas, 14 especies de serpientes marinas, seis de las siete especies de tortugas marinas del mundo, al menos 300 especies de moluscos, 630 especies de equinodermos y 500 especies de algas marinas.

Más que un nutrido ecosistema

Pero la Gran Barrera de Coral es mucho más que un nutrido ecosistema. En la actualidad es un Parque Marino y Área del Patrimonio Mundial, que apoya una variedad de actividades comerciales y cada año atrae a millones de visitantes que disfrutan de su belleza por encima y por debajo del agua.

Se estima que las altas temperaturas del agua en los veranos de 2016 y 2017 causaron la muerte de cerca de mitad del arrecife de coral.

La GBC es una potencia económica que aporta más de 6.400 millones de dólares cada año a la economía australiana y alrededor de 64.000 empleos a tiempo completo.

Además es un colaborador notable a la protección costera, la purificación del agua, la absorción de dióxido de carbono, así como un contribuyente significativo de la investigación científica en el desarrollo de medicamentos que se utilizan en el tratamiento de enfermedades como ciertos tipos de cáncer, como leucemia, VIH, enfermedades cardiovasculares, úlceras y más.

Perturbaciones antropogénicas

Existe una creciente preocupación por la degradación progresiva de los arrecifes de coral del mundo, incluyendo en primer plano la Gran Barrera de Coral.

La Gran Barrera de Coral alberga un nutrido ecosistema que incluye miles de especies de peces, esponjas, serpientes, tortugas marinas, moluscos y más.

Los principales factores de riesgo antropogénicos incluyen la mortalidad y el crecimiento reducido de los corales formadores de arrecifes debido a su alta sensibilidad al aumento de la temperatura del agua de mar, la acidificación de los océanos, la contaminación del agua por la escorrentía terrestre y el dragado, la pesca destructiva, la sobrepesca y el desarrollo costero, entre otros.

A medida que la Gran Barrera de Coral sucumbe a estas perturbaciones antropogénicas, el planeta se acerca a perder todos los beneficios que ofrece, y lamentablemente, estos organismos están muriendo a un ritmo vertiginoso. Se estima que las altas temperaturas del agua en los veranos de 2016 y 2017 causaron la muerte de cerca de mitad del arrecife de coral.

Es poco probable que alguien pueda predecir con precisión lo que sucederá si el arrecife desaparece, pero una cosa es segura, el impacto será grande. Mientras tanto, todos podemos hacer nuestra parte para combatir el calentamiento global y, con algo de suerte, será posible preservar la Gran Barrera de Coral para las generaciones futuras.

Referencias:

Biodiversity of the Great Barrier Reef-how Adequately Is It Protected? PeerJ, 2018. https://doi.org/10.7717/peerj.4747

The role the Great Barrier Reef plays in resident wellbeing and implications for its management. Ambio, 2015. https:// doi.org/10.1007/s13280-014-0554-3

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