Sin duda, el coronavirus SARS-CoV-2, agente causal de la enfermedad coronavírica COVID-19, es actualmente el mayor desafío de salud pública para la comunidad biomédica.

A pesar de las múltiples medidas de salud pública adoptadas, existe una necesidad urgente de contar con terapias farmacológicas para tratar a los pacientes infectados, reducir al mínimo la mortalidad y, de manera óptima, disminuir la excreción del virus y su posterior transmisión.

Un candidato potencial

En algunas personas, la infección coronavírica provoca el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), un estado clínico que además de ser difícil de manejar, representa la principal causa de muerte en pacientes con COVID-19.

El tratamiento de los pacientes hospitalizados requiere de una mejora en la depuración viral, así como la restricción de la respuesta inflamatoria, lo que tendría el potencial de reducir la mortalidad y las admisiones en las unidades de cuidados intensivos.

Los resultados del estudio sugieren que el medicamento baricitinib puede reducir la inflamación y la carga viral en pacientes con COVID-19 en estado crítico.

En este contexto, un estudio dirigido por investigadores del Instituto Karolinska en Suecia encontró que un medicamento contra la artritis reumatoide, llamado baricitinib, podría potencialmente reutilizarse para tratar pacientes con COVID-19.

El baricitinib es un medicamento que actúa como un inhibidor de la janus quinasa, un tipo de enzima que actúa como un interruptor de “encendido” o “apagado” en muchas funciones celulares. El fármaco funciona al interferir con los procesos inflamatorios del sistema inmune y ha sido visto como un candidato potencial para el tratamiento de COVID-19.

Estrategia terapéutica

Para el estudio, los investigadores utilizaron algoritmos de inteligencia artificial para identificar medicamentos existentes capaces de bloquear tanto la inflamación como la infectividad. El fármaco baricitinib se identificó como un candidato prometedor para el tratamiento de COVID-19, debido a su capacidad previamente demostrada para inhibir tanto la actividad de las citoquinas como la propagación viral.

En diferentes pruebas de laboratorio, los investigadores demostraron que el medicamento inhibía la señalización de las citoquinas, proteínas del sistema inmunitario que se sabe reaccionan de forma exagerada y provocan inflamación en casos graves de infección por COVID-19.

A pesar de las múltiples medidas de salud pública adoptadas, existe una necesidad urgente de contar con terapias farmacológicas para tratar a los pacientes infectados con el coronavirus.

El fármaco también ayudó a reducir la carga viral de SARS-CoV-2, así como el nivel de interleucina-6 (IL-6), un predictor de mortalidad por síndrome de dificultad respiratoria aguda asociado con la enfermedad coronavírica.

Además de las pruebas de laboratorio, el equipo realizó un pequeño estudio piloto de tres hombres y una mujer con neumonía bilateral COVID-19 en Milán, Italia. Después de 10 a 12 días de tratamiento con el medicamento baricitinib, los cuatro pacientes mostraron mejoras en los signos y síntomas como tos, fiebre y reducciones en la carga viral y los niveles plasmáticos de IL-6.

En conjunto, explican los autores del estudio, estos datos sugieren que el medicamento baricitinib puede reducir la inflamación y la carga viral en pacientes con el síndrome de dificultad respiratoria aguda, lo que potencialmente podría fundamentar una estrategia terapéutica para COVID-19.

Referencia: Mechanism of baricitinib supports artificial intelligence‐predicted testing in COVID‐19 patients. EMBO Molecular Medicine, 2020. http://dx.doi.org/10.15252/emmm.202012697