La fábrica californiana de automóviles eléctricos, Tesla, propiedad del magnate Elon Musk abrió sus puertas el pasado mayo en medio de toda una polémica con las autoridades y las medidas de protección mínimas requeridas debido a la pandemia del coronavirus.

Ahora, a menos de un mes de esta situación ya ha sido posible identificar diversos casos de COVID-19 entre los empleados de Tesla. Por este motivo, la compañía podría estar experimentando una situación de contagio interno.

Una apertura apresurada

Para el momento de la reapertura, que se dio el 11 de mayo de este año, la compañía de Elon Musk aún no contaba con los permisos necesarios para hacerlo. Un detalle que el propio condado de Alameda se encargó de recalcar en un comunicado que publicaron ese mismo día.

Sin embargo, en este no solicitaron a la empresa que volviera a cerrar sus puertas, sino que respetara los necesarios códigos de seguridad nuevos. Asimismo, al día siguiente el propio Donald Trump mostró su apoyo a la medida de Tesla, detalle que Musk agradeció también a través de Twitter.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1260203080076931072

Una semana después de esto, la fábrica ubicada en la ciudad de Fremont y el condado de Alameda llegaron a un acuerdo. Lo que ha permitido que la empresa continúe operando legalmente desde entonces.

Las consecuencias

Ahora, se sabe que se han reportado diversos casos de coronavirus entre los empleados que trabajan en la fábrica. Varios de ellos ya se encuentran cumpliendo la cuarentena en sus hogares debido a la enfermedad.

Sumado a esto, dos de los casos reportados no corresponden a la fábrica principal sino a una aledaña que se encarga de la manufactura de asientos. Por lo que, los focos de contagio pueden estar mucho más diseminados de lo que originalmente se pensaría.

Para mediados de marzo, el condado de Alameda contaba con unos 2.200 casos confirmados de COVID-19. Desde la reapertura de la fábrica estos casi se han duplicado, llegando a 4.000 este mes. Esto se ha debido a un pico generalizado de contagios que se ha extendido por la ciudad.

¿Cómo ha pasado esto?

Se supone que desde un principio Tesla aplicó medidas de distanciamiento social, horarios de trabajo alternativos y turnos complementarios que reducirían el número de trabajadores por vez en la fábrica, lo que debería complicar la propagación del virus.

Sin embargo, como la empresa inició actividades antes de llegar a un convenio con el condado, dichas medidas en un principio no fueron obligatorias. Por lo que, existe la posibilidad de que durante esa primera semana estas no se cumplieran a cabalidad y se creara así una ventana de contagio desde la cual el virus logró esparcirse.

A pesar de que esto es una posibilidad, hasta los momentos no ha podido ser comprobado. Por su parte, ni los voceros de la compañía Tesla ni su dueño Elon Musk han hecho declaraciones al respecto.

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