En 1989, a sus 41 años, un hombre es diagnosticado con VIH e inmediatamente se inician los tratamientos para poner a la enfermedad bajo control. Sin embargo, las cosas no salen según lo esperado.

Durante los noventa, el paciente inició diversos tratamientos retrovirales con medicamentos que ahora conocemos como de baja eficacia. A partir de este periodo, el hombre pasó por 14 variantes distintas de antirretrovirales sin que ninguna diera resultados prometedores. Lo que ha hecho que el avance de la enfermedad se controle apenas a medias.

Para el año 2015, se probó entonces con una versión de nueva generación de un medicamento inhibidor de integrasa. En un principio parecía estar dando resultados. No obstante, para el 2016 el tratamiento volvió a fallar. El organismo del hombre se había vuelto resistente.

Después de todos estos altos y bajos en su tratamiento, fue posible determinar que el paciente era resistente a todas las combinaciones de antirretrovirales conocidas. De hecho, hasta la fecha solo se ha detectado un medicamento capaz de hacer efecto. Pero solo uno no es suficiente.

Combinar antirretrovirales

Un punto importante durante los tratamientos para el VIH es que estos deben ser complementarios. Se ha determinado que el virus es lo suficientemente adaptable como para “escapar” a la amenaza de un solo medicamento buscando nuevas vías de propagación y replicación.

Por lo que, siempre es necesario que se trabaje por lo menos con dos antirretrovirales de distintas familias que sean capaces de generar un cerco del que el virus del VIH no pueda escapar. En el caso de este hombre, esto no ha sido posible ya que solo se ha identificado un medicamento de los 26 disponibles –de las 5 familias de retrovirales existentes en la actualidad– que produce las reacciones esperadas en su organismo.

La investigación

La organización IrsiCaixa se ha interesado por este caso y ha publicado una investigación al respecto en la revista The Lancet Microbe. En esta, hacen un recuento de todos los tratamientos por los que el paciente debió pasar y evalúan cómo pudo este desarrollar resistencia a tantos medicamentos.

Asimismo, aprovechan el escrito para recalcar la necesidad existente de crear nuevos medicamentos que puedan actuar contra el VIH. Poco a poco, el virus está encontrado el modo de volverse resistente a los tratamientos conocidos. Por lo que, ahora es el momento de comenzar a innovar de nuevo y buscar medios alternativos a través de los que hacerle frente a la enfermedad.

¿Por qué se da esto?

Según las investigaciones realizadas por IrsiCaixa existen dos posibles motivos por los que este hombre pudo haber desarrollado una resistencia generalizada a los antirretrovirales. En un principio, se plantea que la exposición a las versiones de poca eficacia de estos al inicio de su enfermedad pudo facilitar que el virus se hiciera resistente. Asimismo, los científicos sospechan que pudo haber irregularidades e interrupciones en la toma del tratamiento lo que le dio al VIH el tiempo suficiente para adaptarse y ya no ser afectado por el medicamento.

No hay un nuevo virus panresistente circulando

En efecto, para el 2019, la OMS dio la alerta de que existían países en los que al menos el 10% de los nuevos casos de VIH contenían virus con mayor resistencia a los fármacos comúnmente utilizados contra la enfermedad.

Sin embargo, dicha resistencia se ha mantenido circunscrita a un número reducido de medicamentos. De hecho, solo se han registrado dos casos en el mundo en los que los individuos tengan resistencia a al menos uno de los medicamentos de cada una de las 5 familias. Ahora, el caso de 1989 abre una nueva categoría en la que se encuentra únicamente este nuevo paciente. Por lo que como podemos ver, el caso de este paciente ha sido una excepción y no la regla.

Aun así, los investigadores resaltan la importancia de realizar labores de monitorización de este tipo de casos, para evitar que entonces los virus panresistentes puedan llegar a un amplio porcentaje de la población.

Referencia:

Pan-resistant HIV-1 emergence in the era of integrase strand-transfer inhibitors: a case report: Doi: S2666-5247(20)30006-9