Pierre Nkurunziza, difunto presidente de Burundi.

Este martes 9 de junio se ha confirmado la muerte del presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza. Los reportes oficiales anuncian que, a sus 55 años, el mandatario ha sufrido un ataque cardiaco fulminante.

Tal como lo ha reportado la periodista independiente, Samira Sawlani, por Twitter, el anuncio ha venido de la mano con una serie de medidas que irán relacionadas al estado de luto de una semana en el que entrará el país africano.

Las sospechas

No obstante, a pesar de que el anuncio oficial no se hizo esperar, existe una controversia alrededor de la causa de muerte del presidente. Se había reportado que la esposa del mandatario recientemente se había marcado como positivo para el COVID-19.

De hecho, hasta se la trasladó hasta Kenia para que recibiera tratamientos especializados, aunque esto no lo dejaron muy claro. Debido a esto, existe la sospecha de que el verdadero motivo del fallecimiento de Nkurunziza pudo haber sido un cuadro severo de coronavirus.

Como un aliciente a estos rumores, se sabe que Burundi ha aplicado pocos controles para mermar el contagio del coronavirus –por no decir ninguno–. Por lo que, es posible que la enfermedad pudiera llegar hasta el alto mandatario y que lo ataca antes de que fuera posible hacer algo al respecto.

Las circunstancias de este fin de semana

Por si fuera poco, la situación de este fin de semana ha añadido ciertas dudas a la polémica. Para este pasado viernes, los funcionarios de gobierno comentaron que el presidente había comenzado a sentirse indispuesto y que había sido trasladado al hospital para recibir tratamiento.

El domingo se reportó una mejoría en su estado y se hablaba de una pronta recuperación. Ahora, hemos llegado al lunes y la noticia de su muerte llega como un evento “inesperado” para los altos mandos.

La situación de Burundi

Como ya lo mencionamos, Burundi no se ha preocupado por establecer medidas de control y regulación para hacer frente a la enfermedad. De hecho, incluso los emisarios de la Organización Mundial de la Salud fueron expulsados del país. Todo esto porque se los acusó de “obstaculizar” el proceso electoral del 20 de mayo de este año, en el que resultó electo el sucesor señalado por el difunto Nkurunziza.

Hasta la fecha, el gobierno se ha negado a establecer medidas de precaución y, como un extra, al ser consultados sobre esto, un portavoz del gobierno ha asegurado que el país “estaría protegido por Dios”. Por si fuera poco, antes de las mencionadas elecciones, el partido gobernante incluso promovió la realización de grandes manifestaciones.

Las implicaciones de todo esto

Periodistas como Simon Allison, quien funge como editor de África para Mail y Guardian, en sus redes sociales han hecho comentarios como en siguiente: “La gran pregunta aquí es si el presidente de Burundi murió de COVID-19 (y si las autoridades lo admitirán, si lo hizo)”.

De darse este caso, Nkurunziza se convertiría en el primer líder mundial en caer a causa del coronavirus. Sin embargo, por ahora esto no se ha podido confirmar, puesto que el gobierno de Burundi mantiene su declaración original apuntando a un ataque cardiaco como el motivo principal de la muerte.