Ahora que llegamos a la mitad del 2020, el coronavirus sigue siendo una de nuestras mayores preocupaciones. La pandemia no ha detenido su paso y los contagios siguen aumentando cada día. Hasta la fecha, ya se cuentan más de seis millones y medio de casos y los fallecidos a causa de la enfermedad casi alcanzan los 400 mil.

La epidemia que inició en China, pasó su epicentro a Europa cuando se convirtió en pandemia y que ahora parece estar mudándose a América –teniendo a Estados Unidos como el país más afectado y a Latinoamérica como el epicentro general–, claramente ha dejado su huella en cada espacio que ha visitado.

Ahora, al igual que como hicieron los países asiáticos cuando los focos de contagio dejaron de estar entre sus fronteras, la Unión Europea (UE) busca el modo de reactivar su economía. En esta oportunidad, ve una posibilidad para hacerlo al volver a abrir sus fronteras para tráfico interno. Es decir que la reconocida zona de viaje de Schengen, compuesta por 26 naciones, pronto podría reactivarse.

Solo las fronteras internas se abrirían por ahora

Por los momentos, las discusiones de la UE sobre la reapertura de las fronteras solo incluyen a los países que forman parte de esta o de la zona de viaje de Schengen (como Suiza). Según declaraciones de la comisionada de Asuntos Interiores de la Unión Europea, Ylva Johansson, es posible que se restaure “un pleno funcionamiento del espacio Schengen y la libertad de circulación de los ciudadanos a más tardar a finales de junio”.

Lo que implica que este mismo mes variadas naciones Europeas podrían comenzar a abrir sus fronteras nuevamente para permitir la circulación de sus ciudadanos y los de los países vecinos.

Los viajes externos seguirán restringidos

Por su parte, según las mismas proyecciones de la reunión por videoconferencia que se dio entre los representantes de la UE, cualquier viajero fuera de esta tendrá que esperar al menos hasta julio para poder volver a cruzar las fronteras de estos territorios.

En estos momentos, se tenía planteada una apertura a los extranjeros para el 15 de este mes. Ahora, con el aumento de casos del COVID-19 todavía siendo una constante, esperan poder retrasar esta apertura al menos hasta julio.

Por su parte, países que se han visto gravemente afectados por el coronavirus en la actualidad, como Estados Unidos, Brasil y Rusia, tendrán un acceso limitado incluso tras la apertura total de las fronteras. Según lo que se sabe, se comenzará a permitir el acceso de sus ciudadanos a medida que los respectivos gobiernos de los países comiencen a controlar efectivamente los brotes dentro de sus territorios.

La zona de viajes de Schengen se reactiva poco a poco

En estos momentos, muchas de las fronteras europeas, si no están totalmente cerradas, cuentan con restricciones como cuarentenas obligatorias que no permiten a los ciudadanos cruzar libremente de un país a otro. Ahora que naciones como la República Checa han suavizado sus controles con vecinos como Austria, Alemania y Hungría, la UE espera poder hacer lo mismo en el resto de sus países. Por su parte, Suiza también levantará las restricciones de viaje a los miembros de la UE y al Reino Unido.

Con esto, podemos observar cómo poco a poco la popular zona de viajes de Schengen retoma su actividad. Si todo sale bien, para finales de junio ya debería estar funcionando con normalidad nuevamente.

Aun así, no todo ha sido tan fácil, naciones como Grecia han aceptado la reapertura con ciertas condiciones. En su caso, liberó un listado de 29 países que podrían cruzar sus fronteras sin restricciones por el COVID-19. Dentro de esta, nombres como Italia e Inglaterra fueron excluidos, así como los de otros países fuertemente afectados por el coronavirus. Motivo por el cual tal vez la reapertura no sea tan equitativa en todas partes.

¿Algunas medidas contra el coronavirus ya no son necesarias?

El motivo tras la decisión de la reapertura tiene como trasfondo una reevaluación de las medidas contra el COVID-19. Todas las naciones acuerdan que el distanciamiento social sigue siendo una necesidad irrevocable. Pero, también consideran que el cierre de fronteras ya no es tan imperante.

Todo esto ya que opinan que no hay una justificación clara para este. Inicialmente se lo impuso para evitar que el coronavirus saliera de o entrara a los países. Así que, con este ya en todas partes, mantener cerradas las fronteras no tiene mucho sentido ya, según su perspectiva.

Un impulso para la economía, una esperanza para la población

El libre comercio y la libre circulación entre los países de la Unión Europea siempre ha sido un punto importante para sus miembros. A través del primero muchos de estos fortalecen sus economías y encuentran fuentes de desarrollo y crecimiento. Por su parte, con la segunda los ciudadanos pueden tener la posibilidad de conocer y crecer culturalmente mucho más. Además, ahora, tras meses de encierro, la posibilidad de salir de sus países y cambiar de aires podría ser incluso más preciada para ellos.

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