La miopía es una afección de la vista que produce una anomalía con la cual los individuos que la sufren no pueden ver con nitidez objetos lejanos. Por lo general, aquellos que se encuentran a corta distancia se aprecian con normalidad, pero, a medida que se van alejando, estos se vuelven cada vez más borrosos para la persona.

Para el 2019, según el informe mundial sobre visión que publicó la Organización Mundial de la Salud, al menos un tercio del planeta ya sufría de miopía. Asimismo, de este grupo, al menos 400 millones estaban afectados por una condición más dañina que la miopía común: la alta miopía o magna miopía.

Por esto, los investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU-UCH) en España, se han enfocado en entender más a fondo esta condición que afecta al menos al 2% de la población mundial. Sus hallazgos se han publicado recientemente en la revista virtual Frontiers in Physiology y llevan a nuevos datos sobre la afección y cuáles deberían ser los siguientes pasos para poder hacerle frente.

¿Qué es la alta miopía?

En resumen, la alta miopía se da cuando las personas tienen un defecto de refracción que supera las 6 u 8 dioptrías (su unidad de graduación). Acá usualmente el globo ocular sufre deformaciones mientras que los reflejos de objetos lejanos se sitúan frente a la retina y no tras ella.

Con esto, la posibilidad de ver de forma nítida aquello que se encuentra lejos disminuye drásticamente. Por si fuera poco, la magna miopía también aumenta en un 40% las posibilidades de sufrir desprendimientos de retina. Además de esto, se ha convertido en una de las principales causas de ceguera en el mundo, ya que de ella pueden derivar muchas otras enfermedades oculares severas como el glaucoma, la hemorragia macular y las cataratas, entre otras.

Un problema en aumento

Por si fuera poco, en la actualidad se proyecta que los problemas de visión en la población solo aumentarán. Se dice que solo para Europa, este año los problemas de visión podrían sufrir un aumento del 18%. Por su parte, los investigadores también advierten que, para el 2020, al menos 2,56 mil millones de personas podrían verse afectadas por esta condición.

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Es por esto que los investigadores, Salvador Mérida, Vincent M. Villar, Amparo Navea, Carmen Desco, María Sancho-Tello, Cristina Peris y Francisco Bosch-Morell de la CEU-UCH, han decidido tomar este asunto en sus manos y descubrir más sobre esta condición que poco a poco está colonizando los ojos del mundo.

Para esto, se encargaron de medir la relevancia y relación del estrés oxidativo, los factores de crecimiento y la aparición de la alta miopía. Gracias a este estudio, ahora es posible tener los indicios de las investigaciones que se deben realizar para entender esta condición y sus implicaciones con más profundidad.

Miopía y alta miopía – Diferencias cualitativas y cuantitativas

Por lo general, se ha asumido que la miopía y la alta miopía son una misma condición, siendo esta última solo una forma más grave de la primera. Ahora, los resultados de esta investigación apuntan a una dirección diferente.

Para poder llevar a cabo el estudio, se investigaron y analizaron muestras de humor acuoso extraídas de 41 pacientes que fueron operados por cataratas. Gracias a esto se pudo determinar que los mecanismos moleculares fisiopatológicos en ambas condiciones no son necesariamente los mismos.

Debido a esto, no se puede hablar de que las diferencias entre una y otra condición son solo cuantitativas (por el número de dioptrías) sino que también es necesario considerar factores cualitativos (como los mencionados por primera vez en este estudio. Para este caso, nos referimos a la producción y manifestación de nitrito (óxido nítrico).

Cuando hablamos de alta miopía, los niveles de nitrito son significativamente más altos que los de la miopía regular. Debido a esto, se puede comprender que ambas funcionan y afectan de formas diferentes la visión de los individuos. Finalmente, la convergencia de la miopía, estrés oxidativo y los factores de crecimiento se estudiaron por primera vez como un conjunto. Con estos, se busca explicar la diferencia en la producción de nitritos. Sin embargo, este es un tema que debe ser tratado a mayor profundidad en futuras investigaciones.

¿Aumentará la miopía durante la pandemia?

Una de las preguntas que pueden surgir en la actualidad es si la pandemia (y las consecuentes cuarentenas) que ha acusado un aumento en el uso de pantallas en todo el mundo podrían traer con ella más problemas visuales.

Los investigadores españoles advierten que esto es una gran posibilidad, sobre todo en los niños. Por lo que, recomiendan realizar la mayor cantidad posible de actividades al aire libre y limitar el uso de pantallas todo lo que se pueda para disminuir el riesgo de sufrir miopía o alta miopía.

Referencia:

Imbalance Between Oxidative Stress and Growth Factors in Human High Myopia: https://doi.org/10.3389/fphys.2020.00463

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