La pandemia del coronavirus ha obligado a tomar medidas extraordinarias por parte de los gobiernos, que deben controlar la propagación del mismo. Desde las restricciones que piden el distanciamiento social, hasta aplicaciones de rastreo de personas, ofrecen mayor acceso a la información de los usuarios.

Especialistas señalan que los gobiernos hacen uso del factor biopolítico para compartir y acceder a información de las personas. Es por esto que permiten difundir cualquier cantidad de información.

En el caso de Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud es el principal medio de información validada en torno al coronavirus, no solo para este país, las universidades cuentan con un sistema de información, sin embargo, esta data la proveen los entes oficiales de los gobiernos, por lo que es difícil garantizar la validez de esta información.

Mientras que en Rusia, planeaba implementar un sistema de rastreo con cámaras de vigilancia, reconocimiento facial, intercambio de datos móviles. Sin embargo, el país también tiene ciertas medidas para quienes intenten difundir información no oficial en torno a cifras del coronavirus.

Rusia afirma que tiene una de las tasas de mortalidad del coronavirus más bajas del mundo, menos del uno por ciento. Sin duda una cifra casi extraordinaria que podría despertar sospechas entre los especialistas, puesto que estamos hablando de una enfermedad que se propaga rápidamente.

En el caso de Canadá el gobierno decidió notificar acerca de los casos del coronavirus afectados, por provincias y no se incluyen las muertes por la enfermedad, lo que es una forma subjetiva de manejar la información.

Incluso afirmaron que el coronavirus podría finalizar en agosto del 2020. Sin embargo, estimar una fecha de finalización le proporciona una naturaleza arbitraria, por lo que deja en claro una vez más que la data se maneja de forma subjetiva.

Las empresas tecnológicas actualmente desarrollan soluciones para los gobiernos a través del manejo de un número masivo de datos de usuarios, tras la implementación de big data, inteligencia artificial y aprendizaje profundo, requieren de grandes volúmenes de datos.

Validar que dicha información sea la correcta sin duda es un trabajo arduo para las tecnológicas, sin embargo, esta información también saldrá de lo que proporcionen los gobiernos por lo que la biopolítica se manifiesta una vez más.

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