Es de conocimiento general que los traumas infantiles pueden afectar las conductas de las personas en su edad adulta. Sin embargo, debido a la imposibilidad de establecer experimentos de este estilo sin perjudicar a las personas en el camino ha complicado un poco la posibilidad de entender a más profundidad el alcance de los traumas de la infancia.

Ahora, el estudio documental que han realizado en conjunto los investigadores de la Universidad de Turku y de la Universidad de Helsinki en Finlandia lanza nuevas luces sobre este tema.

Los autores detrás de la investigación han sido Robert Lynch, Virpi Lummaa, Michael Briga, Simon N. Chapman y John Loehr. Dentro de sus conclusiones, la más resaltante ha sido la el descubrimiento de la relación entre los traumas infantiles y la maternidad temprana.

Organización “Lotta Svärd”: el caso de la Segunda Guerra Mundial

Específicamente, los investigadores enfocaron su estudio en las niñas y mujeres jóvenes que durante la Segunda Guerra Mundial participaron en la organización paramilitar “Lotta Svärd”. Las mujeres que participaron en ella hicieron trabajo social voluntario en zonas bélicas de Finlandia que las expuso a las crudezas de la guerra.

Los nombres de las mujeres, familias, antecedentes y vidas posteriores han quedado documentados. Por lo que, para los investigadores es posible buscar patrones dentro de estos grupos y también establecer diferencias con las mujeres que no hicieron voluntariado ni se expusieron a la guerra. De este modo, tienen un claro mapa que les puede revelar a gran escala los efectos del trauma infantil en la vida adulta.

Una diferencia notoria

En estos estudios fue claramente visible que las mujeres que habían participado en la organización habían formado una familia más rápido y habían iniciado su maternidad antes que las que se habían mantenido alejadas de la guerra. Asimismo, la descendencia de estas fue más numerosa que la de las mujeres que crecieron en entornos más estables y seguros.

¿Por qué?

A pesar de que los datos por sí mismos no establecen una explicación como tal, existen teorías que podrían explicar el sentido detrás de estas diferencias conductuales. Por ejemplo, la teoría evolutiva plantea que aquellos individuos que experimentan ambientes inestables tendrán una tendencia mayor a reproducirse más rápido. Esto debido a que la alta mortalidad a su alrededor los anima a dejar descendencia lo antes posible, en caso de que después no puedan tener la oportunidad.

Otras posibles aplicaciones

Además de identificar la relación existente entre la maternidad temprana y los traumas infantiles, el estudio también logró demostrar que estos últimos tienen consecuencias a largo plazo en el comportamiento de las personas.

Por esto, los investigadores opinan que es posible plantear también situaciones en las que otros elementos como la propensión al riesgo, la capacidad de sociabilización o el ritmo del desarrollo sexual también se vean influidos por los traumas de la infancia.

Sumado a esto, opinan que este tipo de estudios no solo son relevantes para comprender el comportamiento de las personas expuestas a zonas de guerra. De hecho, sospechan que los traumas también pueden provenir de eventos como desastres naturales e incluso de pandemias como la del actual COVID-19. Comprender estos posibles efectos a largo plazo, podría ser vital para poder desarrollar sistemas de apoyo para quienes los necesiten.

Referencia:

Child volunteers in a women’s paramilitary organization in World War II have accelerated reproductive schedules: https://doi.org/10.1038/s41467-020-15703-0