A pesar de que la pandemia ha generado gran malestar a los seres humanos, tanto a nivel físico como psicológico, ciertos cambios que han tenido que implementarse durante los últimos meses podrían adoptarse de manera permanente, o hasta que surjan opciones mejores.

Y es que las empresas que en condiciones normales competían entre sí han decidido trabajar juntas para avanzar en sus proyectos, y muchas empresas farmacéuticas están trabajando para mejorar sus cadenas de suministro.

Asimismo, los investigadores intentan no detener sus estudios trabajando con sus voluntarios a distancia, y las autoridades han flexibilizado un poco los estrictos procesos para aprobar y distribuir medicamentos. En vista de ello, muchos expertos en el área de desarrollo de fármacos están coincidiendo en una idea: es probable que el sistema no vuelva a ser el de antes después de COVID-19.

Ensayos virtuales para reducir la exposición

Casi todos los noticieros y páginas web lo han informado en los últimos meses: los hospitales, al recibir un gran número de pacientes de COVID-19, se han convertido en epicentros de brotes en todo el mundo. Debido a ello, muchas personas han evitado o retrasado sus consultas médicas, incluso cuando se ha tratado de situaciones tan graves como accidentes cerebrovasculares o ataques cardíacos.

Conscientes de ello, muchos investigadores se vieron en la necesidad de suspender muchos ensayos clínicos, aunque otros decidieron optar por una alternativa a distancia llamada ensayo virtual. Esta última parece ser la más idónea durante la pandemia, pues permite realizar consultas en línea y recopilar información sanitaria relevante de forma remota.

Cambios en las cadenas de suministros

Los expertos también creen que esta pandemia podría generar cambios duraderos en las cadenas de suministro de compañías farmacéuticas. Y es que en las últimas décadas, muchos fabricantes de medicamentos han trasladado sus fábricas a países fuera de los Estados Unidos y Europa, ubicándolas en regiones de China e India para reducir los costos de producción. Pero, como muchos sabrán, esto parece haberse convertido en un arma de doble filo.

A raíz de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, muchas empresas han estado evaluando opciones para diversificar sus suministros de servicios y materias primas de modo que no se vean interrumpidas por los conflictos. Y en medio de esta pandemia, con gran parte del mundo mirando mal a China y con el epicentro del brote aún en Estados Unidos, es probable que esta tendencia se acelere.

Cambios temporales, como menos requisitos para aprobar medicamentos

Uno de los cambios que no podemos dejar de mencionar es el de los reguladores de medicamentos, tanto en Estados Unidos como en otros países. Por lo general, los procesos de aprobación de drogas son prolongados y los promotores deben presentar una amplia y convincente documentación como evidencia de la eficacia de su propuesta.

Pero en medio de la pandemia de COVID-19 y toda urgencia derivada de la misma, las autoridades sanitarias se han vuelto un poco más flexibles. Los reguladores han actuado de manera más rápida para aprobar clínicos de terapias potenciales y permitir el uso de medicamentos ya existentes para combatir la nueva enfermedad, sin exigir tanto como en condiciones normales.

Pero siendo realistas, es probable que estos cambios se mantengan solo mientras dure el brote y sigamos sin vacuna. “Las flexibilidades que se otorgan para el desarrollo de ensayos clínicos se otorgan bajo los auspicios de una declaración de salud pública”, dice Esther Krofah, directora ejecutiva de FasterCures, un grupo de expertos de Washington DC. “Eso, para mí, es en gran medida una operación de emergencia”.

Referencia:

The coronavirus outbreak could make it quicker and easier to trial drugs. https://www.nature.com/articles/d41586-020-01524-0