Los resultados de un reciente estudio sugieren que las mujeres que viven cerca de pozos activos de petróleo y gas durante el embarazo, especialmente las que habitan en áreas rurales, tienen un mayor riesgo de concebir bebés con bajo peso al nacer.

Se considera que los recién nacidos tienen bajo peso al nacer cuando pesan menos de 2,5 kilogramos, lo que se ha relacionado a múltiples problemas de desarrollo a corto plazo y una mayor probabilidad de tener afecciones médicas como diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas y discapacidades intelectuales y del desarrollo en la edad adulta.

Mayor riesgo de bajo peso al nacer

Para llegar a sus conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de California en Berkeley analizó los registros de casi 3 millones de nacimientos en California de mujeres que vivían dentro de un área de 10 kilómetros de al menos un pozo de petróleo o gas entre los años 2006 y 2015.

Los sitios activos e inactivos de petróleo y gas crean innumerables peligros ambientales, incluidos contaminantes del aire y del agua.

Específicamente, el estudio encontró que en las zonas rurales, las mujeres embarazadas que residen dentro de 1 kilómetro de los pozos de mayor producción tenían un 40 por ciento más de probabilidad de tener bebés con bajo peso al nacer, y un 20 por ciento más de posibilidad de tener bebés pequeños para su edad gestacional en comparación con las mujeres que viven más lejos de pozos o cerca de pozos inactivos.

Los investigadores encontraron un vínculo entre los pozos de petróleo y gas y los bebés pequeños nacidos en áreas urbanas, pero fue significativamente menos marcado que en las comunidades rurales. Los investigadores explican que las diferencias en la calidad del aire, la ocupación materna y las condiciones de vivienda pueden haber contribuido a estas divergencias.

Resultados adversos para la salud

En Estados Unidos la producción de petróleo y gas ha aumentado significativamente en los últimos años. De acuerdo a la Administración de Información Energética, en el año 2011, el país superó a Rusia como el mayor productor mundial de gas natural, y en 2018 superó a Arabia Saudita como el principal productor de petróleo crudo.

Los sitios activos e inactivos de petróleo y gas crean innumerables peligros ambientales, incluidos contaminantes del aire y del agua, el ruido y la iluminación excesiva, que se han relacionado con resultados adversos para la salud.

El estudio encontró que las mujeres que viven cerca de pozos activos de petróleo y gas, especialmente en áreas rurales, tienen un mayor riesgo de concebir bebés con bajo peso al nacer.

En el futuro, el equipo de investigación espera que las mediciones de la exposición real de las personas a contaminantes potencialmente tóxicos de sitios de extracción de petróleo y gas ayuden a identificar a los culpables detrás de estos hallazgos.

En referencia a los resultados, la investigadora Rachel Morello-Frosch, profesora de salud pública en el Departamento de Ciencias Ambientales de la UC Berkeley y autora principal del estudio, comentó:

“Esta evidencia científica de los efectos adversos para la salud que enfrentan las poblaciones vulnerables, incluidas las mujeres embarazadas, por la producción activa de petróleo y gas, puede sustentar y fomentar la toma de decisiones en la aplicación de la normativa y una revisión de la aprobación de permisos para realizar estas actividades”.

Referencia: Residential Proximity to Oil and Gas Development and Birth Outcomes in California: A Retrospective Cohort Study of 2006–2015 Births. Environmental Health Perspectives, 2020. https://doi.org/10.1289/ehp5842