Cada año, en junio, inicia oficialmente la temporada tormentas tropicales. Se había elegido este tiempo para marcar su inicio porque, con anterioridad, estas nunca se presentaban antes del primero de este mes.

Ahora, las cosas han cambiado, tan solo en este año, dos tormentas se presentaron en el mundo antes de que iniciara su temporada. Ya que finalmente hemos llegado a esta, no hubo que esperar ni dos días para poder ver la primera gran manifestación del año: la tormenta tropical Cristóbal.

Se anunció su formación este martes, habiendo iniciado la temporada el lunes. Originalmente se lo conoció como Amanda mientras atravesaba el Pacífico y causaba fuertes lluvias en El Salvador y Guatemala. Ahora, con su nuevo nombre, la fuerza de sus vientos y lluvias arrecia las localidades mexicanas de Tabasco, Veracruz y Capeche.

La aparición de esta tercera tormenta del año ya está dentro del periodo normal de la temporada. Pero, el hecho de que ya llegue a completar una triada y que empiece con esta fuerza apenas en los primeros días de la estación ha despertado la preocupación de los meteorólogos.

El fenómeno se repite por tercer año consecutivo

La tormenta Cristóbal cierra el trío compuesto por las tormentas tropicales tempraneras Arthur y Bertha. El primero tuvo lugar a mediados de mayo, mientras que la segunda hizo su aparición apenas hace una semana.

En estos dos casos, la fuerza de ambos fue escasa y no causaron grandes alteraciones. Sin embargo, Cristóbal ha mostrado ser diferente al ya causar daños, inundaciones e incluso muertes por allí por dónde ha pasado.

Con estos reportes, se ha registrado por tercer año consecutivo la aparición de tormentas antes del reglamentario primero de junio. ¿Podrían estas observaciones estar marcando un cambio permanente en los patrones climáticos del mundo? Y, si es así, ¿qué los está haciendo cambiar?

¿Por qué está pasando esto?

Una tormenta tropical se forma cuando vientos rápidos que se mueven en espirales se mezclan con mares cálidos con altos porcentajes de evaporación. Estos causan que las nubes se condensen con rapidez y los vientos ponen a estas a desplazarse en patrones giratorios.

Por lo general, un proceso natural conocido como cizalladura del viento, en el que otras corrientes de aire “cortan” a aquellas que se mueven en espiral ayudan a evitar la formación de tormentas tropicales. Estos procesos suelen ser promovidos por fenómenos como el de El Niño. No obstante, los meteorólogos comentan que el área tropical estos últimos años no ha tenido las condiciones para que se dé la cizalladura del viento.

Asimismo, las temperaturas generales de los océanos han aumentado. Por lo que, consecuentemente, los procesos de evaporación y condensación han favorecido la formación de tormentas. Específicamente en el Golfo de México y el Atlántico occidental (áreas por las que podría pasar Cristóbal) han mostrado temperaturas entre 1 y 2 grados Celsius más altas de lo acostumbrado. En consecuencia, estos elementos juntos dan las condiciones perfectas para que las tormentas tropicales se formen con más frecuencia y mayor antelación.

¿El calentamiento global está causando más tormentas?

El hecho de el calentamiento global y el cambio climático se identifiquen por el paulatino aumento de temperatura de los mares podría hacernos suponer que se trata de una causa directa de estos cambios en los patrones de las tormentas. Sin embargo, los meteorólogos aún no pueden estar seguros de esto, debido a la imprecisión de los métodos de medición de las épocas pasadas, lo que les impide dar una mirada panorámica a los cambios que se han dado con el tiempo.

Según estos, la relación entre el aumento de las tormentas tropicales tempranas y el calentamiento global aún es una investigación activa. No obstante, admiten que las relaciones obvias son muy sugerentes y que las posibilidades son altas, incluso si ahora no lo pueden afirmar con toda seguridad.

Una temporada activa se podría estar avecinando

El hecho de que ya se hayan registrado tres tormentas tropicales este año ha puesto en alerta al mundo. Se cree que este año podría ser particularmente activo en este sentido, lo que sería otro factor del que preocuparse en medio de una pandemia.

Ante esto, los expertos señalan que por lo menos los próximos 10 días sí podrían llegar a ser muy activos debido a la presencia de Cristóbal. Pero, las actividades previas de una tormenta no ayudan a predecir el comportamiento posterior de las otras. Por lo que, por ahora, solo nos tocará esperar y ver cómo se desenvuelve esta temporada de tormentas.

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