Esta semana, George Floyd –46 años– fue asesinado por un policía en Minneapolis. Una semana antes de este hecho, Breonna Taylor –de 26 años– fue asesinada por funcionarios de la policía de Louisville, Kentucky durante una redada en su propia casa.

Ambos asesinatos desataron una ola de protestas en los Estados Unidos y de peticiones apoyadas por artistas para exigir justicia. Todo este movimiento ha llevado a muchas personas a preguntarse si el problema del racismo en Estados Unidos ha empeorado en los últimos años, pero realmente no es que se haya empeorado, sino que se ha mostrado más gracias a las redes sociales. Una frase que resume este fenómeno de una manera muy sencilla le corresponde al actor Will Smith: “No es que el racismo haya empeorado, es que ahora lo están grabando”.

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George Floyd #SayHisName

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Inspirados en esta frase, queremos hacer una cronología de cómo se ha tratado el racismo –uno de los principales problemas sociales de Estados Unidos– a través de los medios y por qué cambia nuestra percepción al respecto cuando se vuelve el centro de las noticias.

Para entrar en contexto: las palabras importan

La muerte de George Floyd fue definitivamente la chispa que encendió las protestas contra la violencia policial en Minneapolis, en la que diversos manifestantes prendieron fuego a varios edificios, incluyendo el de la policía. Ante el caos que se ha originado en la ciudad, Trump respondió con la amenaza de enviar a la Guardia Nacional para controlar la situación, publicando un tweet que ha rodado como pólvora en las noticias:

Donald Trump borró este tweet en el transcurso del día.

“Estos matones están deshonrando la memoria de George Floyd y no dejaré que eso pase. Acabo de hablar con el gobernador Tim Waltz y le dije que los Militares están de su lado en todo momento. Cualquier dificultad asumiremos el control, pero cuando los saqueos comienzan, el tiroteo comienza. ¡Gracias!”.

En respuesta a este tweet, Twitter censuró esta publicación por “glorificar la violencia”, añadiendo más leña al fuego al conflicto entre la plataforma y el mandatario que también ha tenido lugar esta semana. Esta actitud de la red de microblogging liderada por Jack Dorsey es completamente diferente a lo que estuvimos viendo años atrás con respecto al control de las fake news, en las que incluso el discurso de Trump llegó a verse favorecido por la falta de acción de Twitter.

Ahora la historia es diferente. Twitter ha entendido la responsabilidad que tiene sobre la escena política de Estados Unidos, especialmente en un año electoral, y decidió tomar cartas en el asunto, sin importar quién será su blanco, sin importar que sea el mismo presidente de la nación.

A raíz de esta acción de Twitter contra Trump, el presidente republicano ha decidido arremeter con una orden ejecutiva para revisar la ley federal que exime a las compañías dueñas de plataformas de internet como Facebook, Twitter y Google de la responsabilidad por lo que publican sus usuarios.

Aunque ambos hechos ocurrieron por causas diferentes, las consecuencias que esto puede acarrear sí podrían guardar relación. Con esto ya podemos entrar en materia.

¿Aumento de casos o de visibilidad?

De vuelta a la frase que mencionamos al principio, no es que el racismo en Estados Unidos haya empeorado, sino que gracias a las redes sociales los casos han sido más visibles para todos. De modificarse la ley que Trump pide que sea revisada, podría convertirse en un arma de doble filo, porque si bien podría frenar la incitación a la violencia, también podría censurar evidencias de casos de violencia o discriminación contra diversos grupos raciales y sociales.

De manera que, si las plataformas comienzan a tener responsabilidad civil sobre lo que se publica en sus espacios, es evidente que habrá censura de mucho contenido que puede ser útil a la hora de tratar un caso delicado. Y una pregunta aún más comprometedora, ¿quién decidirá qué es censurable y qué no ante los ojos de la ley? ¿No haría de estos espacios otro espacio de control e interés como los medios de comunicación que responden a partidos políticos y organizaciones sociales? Es todo un asunto que se debe pensar con cuidado.

La importancia de visibilizar los casos de brutalidad policial racial

A pesar de que en la Guerra Civil de Estados Unidos se abolió la esclavitud en todo el país, realmente la discriminación hacia la raza negra nunca cesó, dejando vestigios de prejuicio y violencia con períodos como la Segregación y leyes como las de Jim Crow, además de la existencia de grupos como el Klu Klux Klan que contaban con amplio apoyo de la sociedad blanca y de las instituciones para perseguir, marginar y maltratar a la población afroamericana. Por supuesto que las fuerzas policiales también jugaron un papel protagónico en la violencia racial.

Y aun cuando la Segregación terminó con la Ley de Derechos Civiles en 1964, la discriminación racial siguió vigente. Esto se ve reflejado en las protestas de Harlem en ese año, cuando un policía disparó a un joven afroamericano de 15 años, un crimen por el que se exigió justicia. El término “police brutality” o “brutalidad policial” ha estado en los carteles de protestas desde entonces, y realmente no ha habido una evolución para bien.

Según un estudio publicado en 2019, ser asesinado por un policía fue una de las principales causas de muerte para los hombres jóvenes afroamericanos en Estados Unidos entre 2013 y 2018. 1 joven afroamericano entre 1000 podría morir en manos de un policía, siendo 2.5 veces más propensos a morir en estas condiciones que un blanco.

Los nombres de George Floyd y Breonna Taylor son dos nombres más que se unen al grupo de Trayvon Martin, Michael Brown y Eric Garner, tres de los casos más emblemáticos de esta era en cuanto a violencia policial racial se refiere.

Desde el movimiento por los derechos civiles hasta el Black Lives Matter

Los medios de comunicación siempre han sido grandes aliados a la hora de visibilizar un problema y hacerlo masivo, o hablando en términos actuales, viral. La televisión en la década de los 60 fue la principal fuente cultural e informativa para los jóvenes y para todos aquellos que deseaban aires de cambio, por ello, el movimiento por los derechos civiles, liderado por Martin Luther King Jr., televisado por los noticieros y también en programas de variedades con todos los artistas de la época que lo apoyaban se volvió tan importante para la época. No solo por su contenido, sino por el alcance que los medios le dieron a este movimiento que terminó cambiando las reglas para diversas generaciones.

La marcha de Selma fue uno de los acontecimientos más reconocidos del movimiento por los derechos civiles, el primer intento por cruzar el puente terminó en el ‘Bloddy Sunday’ o domingo sangriento por los ataques de la policía a los manifestantes. Foto: AP, Selma, Alabama, 7 de marzo, 1965.

Durante la década de los 90, la brutalidad policial cobró otro nivel de importancia, al implementar la política ‘War on Drugs’, o la guerra contra las drogas, con la que se cometieron varios actos de discriminación racial, no solo contra jóvenes afroamericanos, sino también latinos. Específicamente en 1992, la ciudad de Los Ángeles se vio azotada durante seis días por una de las peores protestas contra la violencia policial que ha vivido Estados Unidos, más de 50 fallecidos, 2.300 heridos y daños estimados en al menos mil millones de dólares.

Las protestas de Los Ángeles duraron 6 días y registró más de 50 fallecidos, 2.300 heridos y pérdidas económicas de hasta mil millones de dólares. Foto: Gene Blevins/Los Angeles Daily News

Hasta nuestra época actual, la brutalidad policial ha seguido cobrando vidas de afroamericanos solo por el hecho de su color de piel. Casos destacados como los de Trayvon Martin, Michael Brown y Eric Garner han llevado la lucha contra la discriminación racial al terreno digital, teniendo plataformas como Twitter, Facebook, Instagram y YouTube para hacer visibles los abusos de poder, y también para reunir apoyo para que se haga justicia.

El caso reciente de George Floyd es la viva representación de esta combinación de fuerzas, pues a través de plataformas como Change.org, además de informar por redes sociales, ha sido posible que Derek Chauvin, uno de los cuatro oficiales involucrados en el asesinato de Floyd, fuese acusado de asesinato de tercer grado y de homicidio culposo.

Aunque aún no se declaran culpables, este es un paso que resalta la importancia de contar con plataformas comunicacionales para visibilizar los abusos y la discriminación racial que no ha dejado de existir desde hace décadas, y para hacer entender a la población que acciones como estas no se pueden justificar de ninguna manera.

Ya ven que no es que el racismo haya empeorado, todo lo contrario, nada ha cambiado en los hechos de violencia, solo que gracias a las plataformas digitales más voces pueden ser escuchadas y replicadas en todo el mundo.