Las redes sociales, y específicamente Twitter, han sido el centro de la controversia en estos últimos días. Este miércoles 27 de mayo, cuando el lanzamiento espacial de SpaceX y NASA captaba la atención del mundo antes de ser cancelado, todo un polémico trasfondo se desataba en las redes sociales.

A pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaba presente para el despegue de la nave, su presencia en la web no disminuyó. El día anterior, había hecho comentarios negativos sobre las votaciones por correo y cómo era claro que estas llevarían al país a un estado de corrupción electoral, ya que estas no podían ser más que “fraudulentas”.

Twitter, al notar el contenido del tuit, realizó un proceso de verificación de hechos (Fact Check) para determinar la veracidad de las afirmaciones de Trump. Al no encontrar evidencia que las sostuviera, añadieron la etiqueta “Obtén los hechos sobre las votaciones por correo”. Esta “clasificación” que la red social realizó les ganó inmediatamente la ira del mandatario estadounidense.

Entonces, para el 27 ya se rumoraba la posibilidad de que hubiera consecuencias para la red social, además de que Trump había amenazado explícitamente con que las habría. Para la mañana del 28, se había colado información de una posible orden ejecutiva destinada a atacar las libertades de las redes sociales. Cuando llegó la tarde, el rumor se convirtió en un hecho con la presentación de dicha orden por la Casa Blanca y el comunicado dado por el propio Trump desde la Oficina Oval.

Trump vs Twitter

Gran parte de la polémica se desenvolvió en las últimas 24 horas. A pesar de sus críticas a la red social, Trump la utilizó como uno de sus principales mecanismos para transmitir información sobre lo que estaba pasando, las acciones que se tomarían y a quiénes afectarían.

“Es tan ridículo ver a Twitter tratando de afirmar que las votaciones por correo no están sujetas a FRAUDE. Que estúpido, hay ejemplos y casos por todas partes. Nuestro proceso electoral se volverá muy contaminado y un hazmerreír en todo el mundo.” Donald J. Trump (@realDonaldTrump) May 28, 2020

Es lo que dice parte del tuit publicado por el presidente estadounidense. Este no ha sido constestado por Twitter, ni tampoco ya sido sometido al chequedo de hechos de los “ejemplos y casos” que hay “por todas partes”. Probablemente la red social espera a ver los siguientes movimientos de Trump antes de actuar.

No es la primera vez que el presidente intenta usar las leyes para tratar de controlar las libertades de las empresas privadas. Sin embargo, este parece ser el intento más serio (y peligroso) hasta la fecha.

En uno de sus más recientes tuits, Trump reitera la seriedad de sus medidas al acusar a Twitter de permitir las “mentiras y la propaganda” salidas de China y el partido demócrata izquierdista, mientras que atacan a los “republicanos, conservadores y al presidente de los Estados Unidos”. Con esto, comenta que su ataque sobre la sección 230 no se detendrá en estos primeros cambios propuestos.

“…la sección 230 debería ser revocada por el Congreso. Hasta entonces, ¡será regulada!” Donald J. Trump (@realDonaldTrump) May 28, 2020

La orden ejecutiva y la sección 230

“Este será un gran día para las redes sociales y la JUSTICIA” fue parte de los comentarios que publicó Trump el jueves 28 de mayo cuando firmaba la orden ejecutiva para crear nuevas legislaciones concernientes a la sección 230. Esta corresponde a un segmento de la legislatura estadounidense concerniente a la “Protección para el bloqueo privado y la detección de material ofensivo”.

Acá, mencionan el concepto de detección del “buen samaritano” en las plataformas web y de las “buenas intenciones” de estas, al bloquear contenidos que pudieran considerarse ofensivos, dañinos o incluso desinformativos. Específicamente, el apartado (c) es el que más interés causa y el que mayores cambios recibirá, según las proyecciones de Trump y la orden ejecutiva.

(c) Protección para el bloqueo y detección del “buen samaritano” de material ofensivo.

(1) Tratamiento del editor o locutor. Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o el orador de ninguna información proporcionada por otro proveedor de contenido de información.

(2) Responsabilidad civil. Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será responsable por:
(A) cualquier acción tomada voluntariamente de buena fe para restringir el acceso o la disponibilidad de material que el proveedor o el usuario considere obsceno, lascivo, lascivo, sucio, excesivamente violento, acosador u objetable, ya sea que dicho material sea constitucional o no protegido; o
(B) cualquier acción tomada para permitir o poner a disposición de los proveedores de contenido de información u otros los medios técnicos para restringir el acceso al material descrito en el párrafo.

U.S. Code. Title 47 TELECOMMUNICATIONS. Chapter 5 WIRE OR RADIO COMMUNICATION. Subchapter II COMMON CARRIERS. Part I Common Carrier Regulation. Section 230 Protection for private blocking and screening of offensive material.

Extracto tomado del Legal Information Institude.

Los cambios más notorios

El documento con la “Orden ejecutiva sobre la prevención de la censura en línea” publicado en la página de la Casa Blanca hace referencia a varios cambios en la forma en la que los Estados Unidos manejará la información que se comparte en las redes sociales. Para empezar, la sección 1 de este documento indica:

“En un país que siempre ha apreciado la libertad de expresión, no podemos permitir que un número limitado de plataformas en línea elijan a mano el discurso al que los estadounidenses pueden acceder y transmitir en Internet. Esta práctica es fundamentalmente antiamericana y antidemocrática. Cuando las grandes y poderosas compañías de medios sociales censuran las opiniones con las que no están de acuerdo, ejercen un poder peligroso. Dejan de funcionar como tableros de anuncios pasivos y deben ser vistos y tratados como creadores de contenido.

Un poco después, el documento hace referencia explícita a Twitter, Facebook, Instagram y YouTube. Con esta, comenta que todas estas plataformas cuentan con un “poder para dar forma a las interpretaciones de los eventos públicos” que clasifica como “inmenso” y “sin precedentes”. Es con estas afirmaciones que la orden sustenta las medidas que se expresan en las siguientes secciones.

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La sección 2

Este apartado hace referencia directa a las “Protecciones conta la censura en línea” y es acá donde la sección 230 de la legislación estadounidense toma protagonismo. Allí el documento expresa:

En particular, el subpárrafo (c) (2) aborda expresamente las protecciones contra la “responsabilidad civil”, y especifica que un proveedor de servicios informáticos interactivos no puede ser responsable “a causa de” su decisión de “buena fe” de restringir el acceso al contenido que considera “obsceno, lascivo, lascivo, sucio, excesivamente violento, acosador u objetable”.

Con esta especificación, comentan que su percepción actual les hace temer que el sector de la tecnología:

“…en su lugar, emprenda acciones engañosas o pretextuales (a menudo contrarias a sus términos de servicio establecidos) para sofocar los puntos de vista con los que no están de acuerdo.”

Senadores como Josh Hawley ya han criticado las “libertades” y protecciones que ofrece esta legislación para las empresas privadas. Ahora, parece que todo se ha alineado para que finalmente sea debilitada como varios actores políticos habían estado esperando.

Además, de esto, en la sección 3 también se habla de repercusiones económicas que podrían hacer daño a las redes sociales y al dinero que obtienen a través de las ads y las publicidades que ofrecen en sus plataformas. Lo que, en otras palabras, indica una disminución del gasto federal en la publicidad en línea.

La batalla continúa

Como respuesta a las acusaciones de Trump del jueves, ese mismo día el fundador y CEO de Twitter, Jack Dorsey, publicó una respuesta en un hilo a través de la plataforma:

En estos, toma responsabilidad por las acciones de la compañía y pide que sus empleados no sean afectados por estas. Comenta que Twitter siempre ha sido simplemente fiel a sus políticas y que nunca han buscado ser “arbitros de la verdad” ni nada parecido. De hecho, señala que única labor es “conectar los puntos entre declaraciones conflictivas y mostrar la información en disputa para que la gente pueda juzgar por sí misma”.

Asimismo, comentó que hicieron modificaciones en los links reflejados en el chequeo de datos del polémico tuit del 26 de mayo publicado por Donald Trump. Sin embargo, no removieron la etiqueta.

Trump no se quedó tranquilo y este 29 de mayo volvió a publicar un tuit muy similar, sino más agresivo, a aquel que le ganó el chequeo de hechos:

“LA VOTACIÓN POR CORREO CONDUCIRÁ A FRAUDES Y ABUSOS MASIVOS. TAMBIÉN LLEVARÁ AL FINAL DE NUESTRA GRAN FIESTA REPUBLICANA. NUNCA PODEMOS DEJAR ESTA TRAGEDIA A NUESTRA NACIÓN.” Donald J. Trump (@realDonaldTrump) May 29, 2020

Expresa parte de su declaración en la que reitera lo “fraudulenta” que sería una votación por correo para el país. Por ahora, esta publicación no ha sido etiquetada por Twitter.

Sin embargo, sí hay otra que nuevamente ha sido señalada por la plataforma. Pero esta vez los motivos han sido diferentes. En reverencia a los tristes eventos en Minneapolis en los que un hombre de color falleció a causa de un abuso de poder de la policía y de las protestas que se han dado desde entonces, Trump publicó:

Rápidamente Twitter reaccionó y categorizó este contenido como un “fomento a la violencia”. Pero no lo retiró de la plataforma por considerar que podría ser de “interés público”.

Esto podría verse como una respuesta de Twitter a las acciones de Trump. Por ahora, Dorsey no ha hecho más comentarios y la cuenta oficial de Twitter tampoco. Según parece, solo ignorarán por los momentos al mandatario y continuarán aplicando sus políticas donde sea que lo amerite.

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