Ted Cruz, senador republicano de Texas.

La polémica sigue en el aire a medida que más problemas se acumulan en el panorama inmediato de Twitter. Desde el martes, cuando la red social calificó uno de los tuits del presidente Donald Trump como poco fiable al añadirle una etiqueta de su verificación de hechos, los problemas no han parado de lloverle a la empresa.

Para la mañana, del jueves ya había rumores de una posible orden ejecutiva que perjudicaría no solo a Twitter, sino a todas las redes sociales. Para finales de ese mismo día, la situación ya se había convertido en una realidad. Trump ya ha firmado la orden ejecutiva y la ha presentado a los organismos correspondientes.

Twitter se ha mantenido incólume y no ha cedido ante las presiones gubernamentales. Sin embargo, esto no le ha traído los mejores resultados. Hasta ahora, las tensiones entre Trump y Twitter solo han sabido aumentar, mientras otras redes como Facebook tratan de mantenerse al margen para intentar salvarse del enredo legal que se avecina.

Ahora, una nueva bomba ha caído sobre la plataforma. El senador republicano oriundo de Texas, Ted Cruz, ha hecho pública su solicitud al Departamento de Justicia y al de Tesorería de Estados Unidos para que inicien una investigación criminal contra Twitter.

El motivo de la investigación

No, no es Trump –al menos no directamente– sino las sanciones estadounidenses impuestas a Irán. A la vista del senador, Twitter las ha estado violando impunemente y hace un llamado de atención para poner un alto a la situación.

Para esto, ha enviado este viernes 29 de mayo una carta dirigida al Fiscal General, Bill Barr, y al Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. En esta, solicita a ambos que revisen las acciones de Twitter y determinen si ha estado o no violando las restricciones aplicadas a todas las empresas estadounidenses.

“Les escribo para instarlos a abrir una investigación a Twitter, Inc. (Twitter) por posibles violaciones criminales de la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (IEEPA) (50 U.S.C.§§ 1701 et seq.) y por actividades sancionables prohibidas por la Orden Ejecutiva 13876”.

Dichas sanciones colocadas sobre el país iraní le prohíben a las empresas estadounidenses hacer negocios o prestar servicios a los altos mandatarios de esos países. Para el caso de Twitter, a pesar de haber recibido una notificación inicial en febrero, la plataforma no hizo caso a las solicitudes del senador alegando que esto iría contra las políticas de su compañía cuya meta es promover la comunicación global libre.

La respuesta de Twitter

Por su parte, esa primera advertencia que se envió en febrero fue contestada por Twitter en otro comunicado el mes de abril. Uno de los motivos por los que Cruz quiere el cierre de las cuentas de los altos mandatarios de este país es porque se los considera partícipes o colaboradores de grupos terroristas. Ante esto, entre sus primeras declaraciones la red social alegó con claridad que:

“No hay lugar en Twitter para organizaciones terroristas, grupos extremistas violentos o individuos que se afilien y promuevan sus actividades ilícitas. La violencia en la que participan y promueven estos grupos pone en peligro la seguridad física de las personas en todo el mundo.”

Además de esto, la plataforma hizo hincapié en que, por ser un servicio de comunicaciones, estaba exento de las sanaciones mencionadas por Cruz. Además, refiriéndose específicamente a la situación actual, comentan que el mantener abierta y transparente la comunicación pública es un elemento vital, sobre todo en medio de una crisis como lo es la pandemia del COVID-19.

Vijaya Gadde, líder legal, de políticas públicas y confianza y seguridad de Twitter, y quien redactó el comunicado en respuesta a Cruz finaliza su comunicación con la siguiente frase:

“Los valores fundamentales de apertura, libre expresión, responsabilidad pública y comprensión mutua ahora son más importantes que nunca.”

Con lo que dejó claro en aquel momento que Twitter no cerraría cuentas de su plataforma por peticiones gubernamentales.

Por el “interés público”

Otro de los alegatos que ha hecho Twitter sobre dejar las cuentas de los mandatarios en su plataforma tiene que ver con lo que ellos llaman “interés público”, que hace referencia a la transparencia que mencionan en sus políticas. Bajo esta bandera, contenidos que de otro modo deberían ser baneados se mantienen debido a que estos pueden ser de valor para el conocimiento público, ya sea por el peso de la información o por la personalidad que las emitió.

Tal fue el reciente caso de uno de los más nuevos tuits de Trump sobre la situación de Minneapolis, que ha sido categorizado como un mensaje que “glorifica la violencia” pero que se ha dejado en la red en favor del llamado “interés público”.

Tanto la Casa Blanca, como la Comisión Federal de Comunicaciones, a través de su presidente, Ajit Pai, han cuestionado las acciones de Twitter y han denunciado la presencia de un doble estándar. Esto ya que consideran que la red social debería entonces aplicar las mismas restricciones a las publicaciones del líder supremo de Irán, Ali Khamenei.

Por los momentos, Twitter no ha hecho más declaraciones con respecto a Trump y tampoco ha dado respuesta a los movimientos legales de Cruz. Ya solo nos queda esperar para conocer el próximo revés de esta apresurada historia que se ha desenvuelto justo frente a nuestros ojos.