Durante casi toda la primera mitad del año, distintos países del mundo han tenido que paralizar sus actividades debido a la pandemia del COVID-19. Ahora, a pesar de que esta no ha sido contenida ni erradicada, algunos de ellos como Alemania, Corea del Sur, Italia, Francia y España han logrado llegar a una relativa normalidad.

Debido a esto, muchos han tenido la idea de iniciar una reapertura paulatina de sus servicios y negocios, de forma que la economía pueda recuperarse poco a poco. Además, otros países como Estados Unidos o Brasil, los dos más afectados por el coronavirus en todo el mundo, también tienen planes de continuar sus actividades normales a pesar de la enfermedad –cabe destacar que en el caso brasileño estas nunca se detuvieron como tal.

Entonces, esto podría hacer sentir a los ciudadanos que, a pesar de las circunstancias externas, ya se encuentran más a salvo. La realidad es que el SARS-CoV-2 sigue en el ambiente y no existe aún una vacuna que lo combata. Por lo que, medidas como el distanciamiento social seguirán siendo vitales incluso mientras distintas áreas de los países retoman sus actividades.

La mejor defensa

Entonces, a falta de una vacuna que les ofrezca inmunidad a los ciudadanos. La mejor medida que se puede aplicar en la actualidad para hacer frente al coronavirus es la prevención.

Los hechos nos han permitido ver con claridad lo útil que puede resultar el distanciamiento social para prevenir el contagio del coronavirus. Ya que simplemente no exponerse a este, hasta ahora, sigue siendo el mejor modo de frenar las cadenas de contagio.

Importancia del distanciamiento social

En la actualidad, los estudios que se han hecho del coronavirus muestran que gran parte del contagio de este pudo darse a partir de individuos asintomáticos. El problema con estos es que, al no mostrar señales visibles del virus, son casi imposibles de controlar a menos que se realicen pruebas de despistaje generales en toda la población, un mecanismo que ningún país ha sido capaz de llevar a cabo al 100%.

Por esto, en medio de la situación de incertidumbre, medidas como el distanciamiento social se convierten en un medio seguro para ponerle un alto a la dispersión del COVID-19. Diversas investigaciones dicen que estas medidas han evitado millones de contagios y muertes hasta ahora.

Algunas proyecciones indican que las medidas de contención podrían extenderse hasta el 2021, y otras incluso alargan la fecha hasta el 2022. Sin embargo, la batalla está lejos de terminar. A pesar de que el distanciamiento social ha ayudado a “bajar la curva” de contagios, este en sí mismo no es una solución, sino un apoyo. Además, no se trata de una herramienta que vaya a dar resultados a corto plazo, a pesar de que sus beneficios son inmediatos, solo se podrá ver una verdadera solución una vez se desarrollen elementos como vacunas y tratamientos efectivos contra el COVID-19.

¿Cómo mantenernos seguros ante el COVID-19?

Con la llegada de estos planes de reapertura, es importante que el mundo entienda cómo mantenerse seguro en los espacios públicos. Para esto, organizaciones como el CDC (Center for Disease Control and Prevention) de Estados Unidos ha liberado una serie de recomendaciones que los ciudadanos pueden seguir cuando salgan de sus casas.

Mantenga la distancia… literalmente

Uno de los primeros puntos importantes que describe el CDC es lo vital que resultará evitar el contacto directo con otras personas. Por esto, siempre que sea posible, lo mejor será evitar las grandes congregaciones y, en los espacios comunes, mantener una distancia de mínimo un metro entre cada individuo.

Use equipo protector en espacios públicos

Asimismo, en estos momentos la importancia del tapabocas es más vigente que nunca. Con este, las partículas que se desprenden de nosotros cuando respiramos y hablamos tendrán un rango de dispersión menos amplio y, las de los demás no tendrán tanta posibilidad de alcanzarnos.

Estornude siempre en un pañuelo

Pensando en esta misma posibilidad, si se sienten deseos de estornudar, para evitar la dispersión de partículas, la mejor opción es hacerlo siempre en un pañuelo. En caso de no tenerlo, la mejor opción será el pliegue interno del codo.

Desinfecte sus artículos y superficies de uso diario

Para mantener todo libre de gérmenes y posibles patógenos contaminantes, la mejor alternativa es la desinfección. Por esto también es importante que elementos de uso cotidiano como celulares, llaveros, tarjetas y demás se limpien concienzudamente. Sumado a esto, superficies de mesas, pomos de puertas, ventanas y afines también deberían recibir limpiezas periódicas, poniendo un especial ahínco en las áreas del baño.

Practique la higiene constante de las manos

Otro punto que se hace vital es mantener una higiene constante de nuestras manos. Así como desinfectamos nuestros objetos y superficies, nuestras manos también requieren mantenerse limpias. Para ellas, el agua y el jabón serán la mejor opción. Pero, de no tenerlos disponibles al momento, los geles desinfectantes también pueden ser una alternativa.

No toque su rostro

Como otra recomendación vital, está el evitar tocar nuestro rostro, especialmente la boca, la nariz o los ojos. Ya que los patógenos del coronavirus podrán usar estas áreas como puntos de entrada a nuestro organismo.

Si se siente enfermo…

La última recomendación de la CDC también es un requerimiento para todos sus ciudadanos. Ya que les pide que, si estos se sienten mal o presentan síntomas de gripe, se queden en casa a toda costa y practiquen el aislamiento.

De este modo, de haber contraído el COVID-19 podrán evitar el seguir contagiándolo. Sumado a esto, es imperante que contacten de inmediato con su centro de salud de confianza o más cercano. Así podrá tener el asesoramiento que requiere y recibir el test para determinar si se ha dado o no el contagio y qué hacer a continuación.