Mucho se ha dicho sobre las mascotas en medio de la crisis del coronavirus. En un principio, hasta se pensó que los perros podrían ser portadores del temido COVID-19.

Afortunadamente, más temprano que tarde fue posible determinar que esto no era posible. Ahora sabemos que estas criaturas y otras mascotas no son capaces de pasar el SARS-CoV-2 a humanos, aunque sí pueden llegar a contagiarse, siendo algunas especies más susceptibles que otras –los perros son particularmente resistentes.

Ahora, conversaciones con el profesor de antropología evolutiva y director del Centro de Cognición Canina de la Universidad de Duke, Brian Hare, nos abren las puertas a otra perspectiva de la participación de los perros durante la pandemia. En lugar de ser sospechosos agentes que colaboran con ella, estos podrían llegar a ser grandes aliados a la hora de lidiar con las consecuencias psicológicas y anímicas que implica un aislamiento prolongado.

¿Cómo puede ayudarnos nuestro perro a lidiar con el aislamiento?

En un principio, Hare ha comentado que realmente son muchos los medios a través de los cuales nuestros compañeros perrunos pueden ayudarnos. Ya que, las meras interacciones con ellos han mostrado ser factores inhibidores del estrés y promotores de un mejor ánimo en las personas.

Pero, para ser más específicos, podemos ubicar tres elementos claves que nos hacen comprender lo valiosos que pueden ser los canes durante el tiempo en cuarentena.

Fuentes constantes de alegría

La energía de nuestros perros es innegable y, aunque algunos puedan ser más activos que otros, es innegable que interactuar con ellos nos produce una sensación general, de felicidad. Gracias a su cariño incondicional y al aprecio que estos muestran por tan solo nuestra presencia, nuestro ánimo puede mejorar solo con pasar unos minutos con ellos. Ahora que tenemos mucho más tiempo para interactuar, el efecto puede ser incluso mayor.

Propician al menos un tipo de interacción positiva

Esto último nos lleva a un segundo punto, para las familias que comparten puede haber momentos de roce o incomodidad, incluso de tensión. Para poder superarlos será necesario que todos en el hogar pongan de su parte.

Acá, el compañero perruno puede ser un gran aliado, es claro que este no tomará partido y mostrará amor a todos los miembros de la casa por igual. Esto permitirá que todos puedan tener interacciones positivas que les permitan dejar ir el estrés. Asimismo, esto se refuerza incluso más para quienes están solos durante la cuarentena y encuentran en su mascota una interacción que les ofrece calma y afecto.

Nos dan la oportunidad de salir un momento de casa

Por si fuera poco, los perros requieren ejercicio físico y muchas partes del mundo aún permiten que los dueños los saquen a pasear –con las debidas precauciones– durante la cuarentena. Probablemente muchos nunca estuvieron tan felices de ser los paseadores designados de su mascota.

 “Ciudadanos clave”

Particularmente en el caso de las personas mayores, que son población de riesgo ante el coronavirus, los perros pueden ser un gran sistema de apoyo. Estas criaturas podrían ser su única compañía constante durante el aislamiento extremo y, como consecuencia, podrían convertirse en una fuente de seguridad, amor y consuelo para sus dueños.

La relación con nuestro perro no siempre será perfecta

Claramente, como en toda interacción social, durante la convivencia sostenida con nuestra mascota es posible que haya altibajos. La exposición sostenida a varios de sus comportamientos (ladridos o chillidos constantes, desórdenes en la casa, rasguñar el piso o las paredes, etc.) podrían llegar a irritarnos y ya nuestro perro no sería tanto una fuente de tranquilidad.

Sin embargo, esto no es algo por lo que debamos entrar en crisis. Durante un momento como este, nuestras rutinas están cambiando y esto también afecta a nuestras mascotas. Por esto, es el momento de desarrollar nuevos planes de convivencia que funcionen tanto para ti como para tu perro.

Haz nuevos planes diarios que lo incluyan

Estar en la casa 24/7 implica convivir. En este caso, se podrían desarrollar programas especiales con los que entretener a tu amigo canino mientras haces tu trabajo, las labores del hogar o estudias.

Asimismo, ellos también pueden ser susceptibles al estrés, así que es importante que conozcas y apliques herramientas para aliviar la ansiedad de tu perro durante el confinamiento. Ambos lo agradecerán, ya que un perro tranquilo incurrirá en menos comportamientos irritantes, lo que te permitirá a ti estar más calmado también.

¿Otras mascotas pueden ofrecer estos mismos beneficios?

Sí, Hare ha comentado que es posible que otras mascotas también puedan ofrecer a sus dueños el apoyo emocional que necesitan durante esta situación. Sin embargo, los perros son particularmente orientados a la familia y a la convivencia, opina jocosamente que seguramente “hay unos gatos en todo esto que ya están deseando que sus humanos vuelvan a trabajar”.

Para quienes piensan en adoptar durante la pandemia…

La soledad que ha producido la pandemia ha llevado a muchos a pensar en la posibilidad de adoptar una mascota que les haga compañía. Aunque conseguir un compañero canino siempre es una buena opción para mejorar nuestra salud mental y estado de ánimo, la verdad es que esta es una decisión que no se debe tomar a la ligera. La sociabilización para los cachorros, por ejemplo, durante sus primeras 24 semanas de vida es vital para que sean animales seguros y no violentos. Asimismo, la posibilidad de pasar tiempo sin sus dueños a estas edades criará adultos que no sufran de estrés por separación una vez sus dueños salgan de casa.

Durante la pandemia y su respectiva cuarentena, estas son dos condiciones que se complican. Además, los perros pequeños suelen tener siempre un mayor rango de adopción ya que pueden aprender y adaptarse a las dinámicas del hogar. Como una alternativa, podrían estar los perros rescatados o reubicados, que ya son adultos con menos posibilidades de ser adoptados, pero que, como todos, aún tienen la posibilidad de aprender y dar amor.