La osteoporosis es una enfermedad esquelética degenerativa progresiva no reversible relacionada con la edad y está asociada con una mayor susceptibilidad a la fractura de huesos. La edad y el sexo son los factores de riesgo más determinantes de la enfermedad.

Los factores de riesgo modificables de la osteoporosis han adquirido cada vez más importancia, especialmente en el contexto del envejecimiento de la población. Existe un amplio consenso científico de que una alta densidad mineral ósea (DMO) se asocia con un menor riesgo de fracturas osteoporóticas más adelante en la vida. Sin embargo, la comprensión de estrategias más allá de esto para reducir la pérdida de DMO en la edad adulta es especialmente relevante, sobre todo durante y después de la transición de la menopausia.

Un periodo crítico

De forma generalizada se alienta a los niños a tomar leche debido a que los productos lácteos contienen más de 12 nutrientes esenciales que promueven la mineralización ósea, incluidos calcio, fósforo, vitamina D y proteínas de alta calidad.

Las mujeres tienen un mayor riesgo de osteoporosis que los hombres, y el riesgo aumenta significativamente a medida que las mujeres envejecen.

Si bien los productos lácteos proporcionan más nutrientes beneficiosos para la salud ósea, un nuevo estudio basado en datos del Estudio de Salud de la Mujer (SWAN, por sus siglas en inglés) muestra que durante la transición a la menopausia, cuando se acelera la pérdida ósea, este grupo de alimentos ofrece pocos beneficios para prevenir la pérdida de la densidad mineral ósea.

Otros enfoques

Para llegar a estas conclusiones el equipo de investigación analizó específicamente el efecto de la ingesta de lácteos en la densidad mineral ósea femoral y de la columna vertebral, siendo uno de los pocos estudios dedicados a examinar cómo el consumo de lácteos afecta el riesgo de pérdida ósea y fracturas de una mujer durante la transición a la menopausia.

Aunque los productos lácteos contienen más de 12 nutrientes esenciales que promueven la mineralización ósea, su consumo no previene la pérdida de densidad ósea relacionada con la edad.

Debido a que dos de los mayores factores de riesgo para la osteoporosis, la edad y el sexo, están fuera del control de una mujer, hay un mayor enfoque en los posibles factores de riesgo modificables para frenar esta enfermedad esquelética que hace que una mujer sea más susceptible a sufrir fracturas óseas.

Los investigadores explican que si bien el estudio no encontró una asociación entre el consumo de productos lácteos y la pérdida de densidad mineral ósea en mujeres que están en periodo menopaúsico, hay otros enfoques nutritivos que ofrecen beneficios en este sentido, como una dieta tipo mediterráneo que es rica en frutas, verduras y granos, así como proteínas magras como el pescado y los lácteos bajos en grasa.

Además, el ejercicio regular, como caminar o trotar, puede ayudar a mantener la fortaleza ósea y actividades que mejoran la fuerza y ​​el equilibrio, como el yoga y el tai chi, pueden ayudar a prevenir caídas.

Referencia: Dairy intake is not associated with improvements in bone mineral density or risk of fractures across the menopause transition. Menopause, 2020. http://dx.doi.org/10.1097/gme.0000000000001555