La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha informado que un tercio de las poblaciones de peces se pescan a niveles que no son biológicamente sostenibles, y la sobreexplotación ha mermado la cantidad de peces salvajes.

Daniel Pauly, profesor del Instituto de Océanos de la Universidad de British Columbia, “estamos quedando sin peces y la situación, la tendencia, empeora cada año”, y la noción de alimentar a 10,000 millones de personas a partir de la pesca es absurda para nuestro siglo. En vista de ello, los humanos se han visto en la necesidad de recurrir a alternativas a la caza para seguir consumiendo peces.

Una de ellas la constituyen las granjas de piscicultura, que se encargan de criar una amplia variedad de peces y mariscos, y de esta forma abastecer las necesidades de consumo humano. Pero también ha surgido otras alternativas como pescados creados en laboratorios de biotecnología.

Células madre para “imprimir pescado en 3D”

Algunas startups enfocadas en biotecnología de Silicon Valley, Europa e incluso Asia, están trabajando en el desarrollo de procesos que permitan producir “carne” de pescado a nivel de laboratorio. Además, esperan poder reproducirlas en cantidades suficientes para ser comercializadas para el consumo humano.

Hasta ahora, se ha hablado de células madre, un tipo de célula presente en los embriones o en criaturas adultas que pueden convertirse en distintos tipos de células especializadas, como las de los músculos. Y estos, en el caso de los pescados, constituyen las partes que a la gente más les gusta consumir.

“Imagínalo como imprimir en 3D, bueno, nosotros estamos imprimiendo pescado 3D”, explica Michael Selden, director ejecutivo y cofundador de Finless Foods, uno de los laboratorios que están experimentando en esta área. Esta compañía en particular ofrecerá su producto como carne picada de pescado ya que aún no es posible desarrollar desde cero la piel, los huesos y la sangre de los mismos.

Un poco sobre el proceso

Tenemos el caso de Shiok Meats en Singapur, que trabaja con crustáceos cultivados en laboratorio, como los camarones, espera lanzar su producto en 2021 en Singapur, y posteriormente extenderlo al este de Asia.

Para elaborarlo, el equipo toma una pequeña muestra de las células madre de un camarón real y las cultiva en grandes cantidades en una cámara de biorreactor similar a los tanques gigantes de acero inoxidable que se usan para producir cerveza.

Los tanques se mantienen a una presión y temperatura constantes mientras las células madre cultivadas se bañan con gases y un líquido rico en nutrientes, y tras un par de semanas, la carne está lista.

Luchar por un precio adecuado

Por supuesto, el proceso puede ser más costoso que la pesca en comunidades salvajes, y esto también podría significar que los consumidores deban pagar un poco más por este tipo de productos.

Sin embargo, Justin Kolbeck, director ejecutivo de Wild Type, otra compañía involucrada que trabaja con el salmón del Pacífico, espera poder lograr que tenga un precio más accesible en algún momento. “Nuestro objetivo es eventualmente reducir el precio de nuestro salmón para que sea más bajo que el salmón cosechado convencionalmente”, dice.

Dudas sobre su salubridad

Sandhya Sriram, directora ejecutiva y cofundadora de Shiok Meats, resalta que una de las ventajas de este método es que se obtiene una carne de pescado de calidad, pero libre de crueldad.

Además, es “limpia”, por la ausencia de antibióticos y niveles más bajos de emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que puede catalogarse como más amigable con el ambiente en comparación con la pesca tradicional.

Sin embargo, estas afirmaciones aún no han sido verificadas por completo. Simon Somogyi, profesor de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, dice que aunque estas carnes creadas a partir de células madre tienen una huella de carbono más pequeña que las fuentes de proteínas típicas, los procesos para producirlas consumen “mucha” electricidad. “¿De dónde viene esa energía? ¿Están utilizando energía de fuentes de carbón o renovable?”, se pregunta.

Y aunque suenen como alternativas muy atractivas, lo cierto es que Finless Foods y otras empresas similares no podrán comercializar sus productos hasta obtener el permiso de las autoridades respectivas. Esto podría tomar entre dos y tres años.

Referencia:

“Estamos imprimiendo pescado 3D”: cómo es la pesca sintética y qué beneficios ofrece de cara a un futuro sostenible. https://www.bbc.com/mundo/noticias-52694741

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