Recientemente recopilamos todas las formas en las que se puede presentar la COVID-19 en función de los informes emitidos hasta ahora en todo el mundo. A pesar de que en un principio se consideró como una neumonía viral, con el pasar de los meses hemos visto que puede afectar diferentes partes del cuerpo y hoy los médicos coinciden en que se trata de una enfermedad multisistémica.

Semanas atrás un estudio reveló que los síntomas de la infección pueden ser bastante diferentes en personas de tercera edad. Los reportes de los hogares de ancianos donde se registraron infecciones mencionaban delirio, fatiga, letargo, presión arterial baja, deglución dolorosa, desmayos, dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, y pérdida del olfato y el gusto.

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Los investigadores también notaron que, en las personas con algún tipo de afección neurológica, o con demencia, era más difícil identificar estos síntomas ya que los pacientes muchas veces no pueden informarlos por sí mismos.

La razón por la que la enfermedad se presenta de forma tan variada en las personas en parte radica en la presencia de otras enfermedades crónicas, pero las investigaciones también han revelado componentes genéticos que podrían estar involucrados.

El tema ha llamado la atención de varios investigadores, y ahora un estudio reciente encontró una relación bastante extraña entre dos afecciones que, a simple vista, no se parecen en nada.

El documento, publicado en Journal of Gerontology: Medical Sciences, revela que las personas con una mutación genética que las hace propensas a la demencia también tienen una mayor probabilidad de desarrollar síntomas graves de COVID-19.

La variante de un gen que aumenta el riesgo de demencia

Investigadores de la Universidad de Exeter extrajeron datos genéticos y de salud de 500,000 voluntarios de entre 48 y 86 años del Biobanco del Reino Unido, prestando especial atención a un gen llamado ApoE, involucrado en el transporte de grasas por todo el cuerpo.

ApoE puede existir en diferentes formas, y una de ellas, llamada e4, afecta los niveles de colesterol y los procesos involucrados en la inflamación, así como también aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca y demencia.

La revisión reveló que 9,022 de casi 383,000 participantes de ascendencia europea tenían dos copias de la variante e4, mientras que más de 223,000 tenían dos copias de otra variante del gen llamada e3. Al comparar ambos grupos, notaron que el primero tiene un riesgo de desarrollar demencia hasta 14 veces mayor que el segundo.

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Dos copias de e4 aumentan la gravedad del COVID-19

Luego examinaron las pruebas positivas para COVID-19 registradas entre el 16 de marzo y el 26 de abril de 2020 para casos que fueron graves, y descubrieron que 37 personas que dieron positivo para COVID-19 tenían dos copias de la variante e4 de ApoE y 401 tenían dos copias de la variante e3.

Y tras considerar varios factores que podrían sesgar los resultados, como la edad o el sexo, que bien sabemos pueden afectar el pronóstico de los pacientes, el equipo observó que las personas con dos copias de e4 tenían más del doble de riesgo de agravar con Covid-19 que aquellas con dos variantes de e3. Aunque ninguno de los participantes con dos copias de e4 del gen ApoE que dieron positivo para el coronavirus tenía un diagnóstico de demencia entonces.

“No es solo la edad: este es un ejemplo de una variante genética específica que causa vulnerabilidad en algunas personas”, dijo David Melzer, profesor de epidemiología y salud pública en la Universidad de Exeter y coautor del estudio.

“Es bastante a prueba de balas: cualquier enfermedad asociada que eliminemos, la asociación sigue ahí. Entonces parece que es la variante genética la que lo está haciendo… Esta asociación no está impulsada por personas que realmente tienen demencia”, dijo Melzer.

Estos resultados se suman a la evidencia creciente de que la genética puede estar jugando un papel importante en la vulnerabilidad de ciertos grupos ante la nueva enfermedad. La demencia es una de las afecciones de salud subyacentes más comunes entre las personas gravemente enfermas de COVID-19, sin embargo, los expertos consideran necesario profundizar aún más en esta posible relación antes de emitir conclusiones.

Referencia:

APOE e4 genotype predicts severe COVID-19 in the UK Biobank community cohort. https://academic.oup.com/biomedgerontology/advance-article/doi/10.1093/gerona/glaa131/5843454

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