El coronavirus es una enfermedad que sin duda ha llegado a ser un punto de preocupación común para el mundo. Su dispersión por este ha derivado en una pandemia que ya ha contagiado a millones en todo el globo y ha cobrado la vida de miles.

Con casi 6 meses desde que este virus se encuentra entre nosotros, ya son más los detalles que se tienen sobre este. Sin embargo, no todo son buenas noticias. Por ejemplo, ha sido posible comprobar que, en realidad, la enfermedad es mucho más mortal de lo que se pensaba en un principio.

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Ahora, la ciencia se mueve con incluso más prisa para intentar hacerle frente a esta enfermedad, con lo avanzada que está, contenerla ya no es una opción, por lo que el siguiente paso en la lista es saber cómo combatirla.

Para esto, es vital comprender cómo esta funciona y cómo afecta a nuestro organismo. Recientemente, una nueva publicación de la JACC: Cardiovascular Imaging ha revelado un nuevo punto de interés en los efectos secundarios de esta enfermedad. Según parece, el coronavirus y el corazón podrían estar mucho más relacionados de lo que se cree.

El COVID-19 y el corazón

Los autores, Edgar Argulian, Karan Sud, Birgit Vogel, Chandrashekar Bohra, Vaani P. Garg, Soheila Talebi, Stamatios Lerakis y Jagat Narula, llevaron a cabo su investigación de campo entre el 26 de marzo y el 22 de abril de este año. En ese tiempo, recolectaron los datos de 110 participantes inicialmente –que luego se transformaron en 105 por errores en la confiabilidad de los exámenes de los excluidos.

Para poder comprender la relación entre el coronavirus y el corazón se revisaron los ecocardiogramas de todos los participantes que habían sido hospitalizados a causa del COVID-19. Rápidamente, fue posible notar una tendencia que implicaba la presencia de una dilatación del ventrículo derecho en 32 pacientes (31% de la muestra). Esta a su vez, al hacer seguimiento de los casos, se puedo luego vincular con un mayor índice de mortalidad en los pacientes.

Sin embargo, no todos los fallecimientos se debieron solo a la presencia de esta condición. A pesar de que fue la principal implicada, otros fallos del organismo causados por esta también formaron parte importante en la tasa de mortalidad de la muestra estudiada.

Mayor riesgo de falla renal

Una de las principales complicaciones que se presentaba con la llegada de la dilatación del ventrículo derecho es la disfunción renal. Esta implica una falla en los riñones que evita que estos puedan equilibrar los fluidos o eliminar impurezas. En resumen, estos dejan de filtrar la sangre y producen una falla generalizada en el organismo que puede llevar a la muerte.

Aparición de hipocinesia ventricular derecha

Por otra parte, otro factor que hizo presencia en la investigación fue la hipocinesia en el ventrículo derecho. Esta básicamente consiste en la pérdida de la capacidad de movimiento de los tejidos de la pared cardiaca.

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En este caso, el fallo se encuentra localizado específicamente en los ventrículos ya que, mientras que uno está dilatado y permite un flujo exagerado de sangre, el otro se encuentra contraído y no es capaz de seguir el paso. Al final, esto puede ocasionar una falla cardiaca y la muerte.

Ocurrencia de regurgitación tricuspídea moderada o grave

Otro caso que hizo su aparición en el estudio fue la regurgitación tricuspídea. Cuando esta se presenta, la válvula tricúspide que se encuentra en sistema cardiaco deja de cerrar apropiadamente.

En consecuencia, la sangre regresa a la aurícula (cavidad superior derecha del corazón) cuando el ventrículo se contrae (la cavidad inferior izquierda), es decir, con cada latido del corazón. Finalmente, esto produce nuevamente una falla cardiaca y, dependiendo de si la regurgitación es moderada o grave, puede incluso ocasionar la muerte.

Presencia de embolia pulmonar

Finalmente, al menos el 50% de los pacientes que presentaron la dilatación del ventrículo derecho también presentaron una embolia pulmonar cuando se les realizó una radiografía de tórax. Un problema como este se produce cuando una o varias de las arterias que se ubican en los pulmones se obstruyen por un coágulo de sangre. Como consecuencia, la función pulmonar no se cumple al cien por ciento y puede llegar a generar fallas respiratorias graves que devengan en la muerte.

Dilatación del ventrículo derecho, la única constante

Como podemos ver, son muchas las causas por las que los 21 pacientes de este estudio pudieron fallecer luego de contraer el coronavirus. De estos 13 (el 41% de la muestra) presentaron la dilatación ventricular derecha. Luego, los otros 8 (11% del total de la muestra) no dieron signos de tener esta condición.

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A pesar de esto, en estos últimos no fue posible encontrar una constante que uniera todas las situaciones como con el otro 41% de la muestra. Por esto, dentro del análisis multivariable, el único elemento que se ha podido relacionar con un aumento notorio mortalidad es la dilatación ventricular derecha.

Con esta información, los doctores podrán basar sus tratamientos sintomáticos en técnicas y herramientas que les permitan atacar este problema y sus derivaciones con eficacia y así preservar la vida de más pacientes en el futuro.

Referencia:

Right Ventricular Dilation in Hospitalized Patients with COVID-19 Infection: DOI:10.1016/j.jcmg.2020.05.010

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