Como indicamos en nuestro artículo sobre la enfermedad de Lyme, se trata de una afección muy peculiar y variada. Además de causar erupciones en la piel, dolor en las articulaciones y problemas neurológicos, puede afectar al corazón bajo una condición conocida como carditis de Lyme, causando anomalías graves en el ritmo cardíaco.

Recientemente se publicaron tres artículos en la Canadian Medical Association Journal, los cuales describen tres casos muy diferentes: el de un niño de cuatro años con problemas neurológicos, el de una mujer de 56 años con erupciones y anomalías cardíacas y uno fatal de un hombre de 37 años que ilustra perfectamente cuán diversa puede ser la enfermedad.

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La carditis de Lyme puede ser fatal

Un hombre de 37 años fue a consulta médica tras presentar síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de garganta, congestión nasal y dolor en las articulaciones migratorias. Dijo que varias semanas antes había estado en contacto con garrapatas, pero que no recordaba haberse quitado alguna, por lo que el médico diagnosticó una infección viral, y luego los síntomas desaparecieron.

Pero semanas después, el paciente desarrolló palpitaciones cardíacas, dificultad para respirar y molestias en el pecho, lo cual lo llevó al departamento de emergencias, donde sospecharon que se trataba de la enfermedad de Lyme.

Los médicos observaron un bloqueo cardíaco completo en la electrocardiografía del paciente, por lo que hospitalizaron al hombre e iniciaron el tratamiento para la carditis de Lyme, sin embargo, este siguió empeorando rápidamente y murió.

La importancia del diagnóstico temprano

Aunque es poco común, los pacientes con enfermedad de Lyme pueden presentar anomalías graves del ritmo cardíaco y muerte súbita cardíaca. De hecho, otros 10 casos norteamericanos registrados corresponden a ocho hombres que se enfermaron entre junio y noviembre, época en la que las garrapatas están activas. Todos estos fueron fatales también.

Los autores explican que “el diagnóstico de carditis de Lyme se basa en la sospecha clínica y la serología consistente con la enfermedad de Lyme aguda”. El problema es que bajo esta dinámica, el diagnóstico se retrasa, y con este también el tratamiento, mientras los síntomas siguen empeorando.

Por lo que recomiendan que a los casos sospechosos de carditis de Lyme, sobre todo los que se ubican en zonas endémicas, se les realice una electrocardiografía urgente, y que incluso inicien el tratamiento con antibióticos antes de la confirmación serológica.

Referencia:

Fatal Lyme carditis presenting as fluctuating high-grade atrioventricular block. https://www.cmaj.ca/content/192/21/E574

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