En un principio, se creía que COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, era una neumonía viral, una infección grave que afecta a los pulmones y provoca inflamación mientras el cuerpo batalla contra ella.

Pero con el paso de los meses, y por supuesto, el incremento abismal del número de casos en todo el mundo, se ha observado que la infección puede dar lugar a cuadros clínicos realmente severos.

Y sobre todo, que los síntomas pueden ser bastante variados. Los pacientes más gravemente enfermos pueden sufrir inflamación y coágulos de sangre, así como ver afectados múltiples órganos, razón por la cual es considerada una enfermedad multisistémica.

“Es un tipo de enfermedad muy distinta a lo que hemos visto hasta ahora y difiere de paciente a paciente como ninguna otra”, dice Ron Daniels, médico de una UCI denBirmingham, Reino Unido.

La falta de oxígeno

En marzo, cuando el coronavirus ya empezaba a propagarse rápidamente, muchos pacientes afectados llegaban a los hospitales con falta de oxígeno. Para entonces se veía mayoritariamente como una enfermedad que atacaba el sistema respiratorio.

“Aún no sabemos por qué algunos pacientes se sienten bien al principio, aunque tengan niveles bajísimos de oxígeno en su sangre”, dice Hugh Montgomery, médico de cuidados intensivos del Hospital Whittington, en el norte de Londres.

Pero Anthony Gordon cree que esto “podría estar vinculado a que la inflamación está afectando a los vasos sanguíneos”, lo cual impide que el oxígeno llegue a la sangre y se distribuya por los órganos. Esto podría explicar por qué empezaron a registrarse casos sufrían síntomas más allá del sistema respiratorio.

Inflamación, coágulos y trombosis

Esto nos lleva a otro problema que se ha observado en una gran cantidad de pacientes: la inflamación y la coagulación de la sangre. Durante el COVID-19, las paredes de los vasos sanguíneos de inflaman y aumenta la probabilidad de que la sangre forme coágulos, además de que la sangre puede hacerse más espesa y pegajosa.

“Hemos hallado pequeños coágulos en los vasos sanguíneos pequeños de los pulmones, pero también coágulos grandes en las mayores arterias”, dice Hugh Montgomery. “Más del 25 por ciento de los pacientes tienen coágulos importantes, lo que es un problema. Y cuanto más espesa es la sangre, más grande el problema”.

Es por ello que los pacientes de COVID-19 tienen una elevada propensión a tener una trombosis venosa profunda, según palabras de Beverly Hunt, especialista en trombosis que trabaja en una UCI en Londres. Esto ocurre cuando se forman un coágulo de sangre (trombo) en una o más venas profundas del cuerpo.

Esto también podría dificultar la llegada de la sangre a otros órganos, como el corazón o el cerebro, lo cual explicaría también el elevado riesgo de sufrir un ataque cardíaco o cerebral en los pacientes gravemente enfermos.

Tormenta de citoquinas

El SARS-CoV-2 puede causar una respuesta inmune exagerada conocida como tormenta de citoquinas que lleva a la falla de los órganos y la muerte de los pacientes.

Como indicamos semanas atrás, la mortalidad de COVID-19 puede estar asociada con una reacción desproporcionada del sistema inmunitario como “tormenta de citoquinas” o citocinas. Esta ocasiona una inflamación exagerada que, en lugar de proteger y ayudar a luchar con la infección, puede dañar el resto de los órganos.

Los médicos se han dado cuenta de que los respiradores no necesariamente eran lo absolutamente necesario para salvar a muchos pacientes, ya que el problema no radicaba en los pulmones.

Por ejemplo, el número de linfocitos T, un tipo de células sanguíneas del sistema inmune, se reducen dramáticamente durante una reacción como la tormenta de citoquinas. Algunos investigadores creen que aumentar la cantidad de células T para compensar esta pérdida puede ayudar a los pacientes a recuperarse, pero hasta ahora no hay demasiadas alternativas.

Lo cierto es que todos los factores mencionados indican que COVID-19 es altamente impredecible. Y precisamente esto es lo que la hace tan difícil de tratar. Hasta el momento, con más de 5 millones de personas contagiadas en todo el mundo, no hay una guía específica para abordar la enfermedad.

Referencia:

Coronavirus | De enfermedad respiratoria a multisistémica: cómo en pocas semanas cambió radicalmente lo que sabemos sobre la covid-19. https://www.bbc.com/mundo/noticias-52793269

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