Para mediados de este año, como un evento único que se presenta cada 26, Marte llegará al punto de su órbita en el que está más cercano a la Tierra. Acá, muchas agencias espaciales del mundo aprovecharán para lanzar sus misiones de exploración con las que intentar conocer un poco más del gigante rojo.

Este pasado domingo, la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC, por sus siglas en inglés) dio a conocer en el Diario de la Juventud de China su intención de enviar una sonda espacial a Marte este julio.

El nombre elegido para la inédita misión espacial ha sido Tianwen-1. Este se anunció en el mismo diario este 24 de mayo en honor al Nacional del Espacio de China. La agencia espacial espera probar dentro de pocos meses los múltiples avances que las inversiones mil millonarias de Beijing les han provisto a los programas espaciales de la nación.

El lanzamiento

Según lo comunicado por el medio chino, la misión Tianwen-1 podría estar saliendo de la Tierra cerca de este julio, cuando Marte debería estar más cerca de nuestro planeta. A pesar de que una fecha concreta aún no se ha estipulado, todas las proyecciones y avances de la CASC parecen confirmar estas proyecciones preliminares.

Misión Tianwen-1: destino, Marte

Tianwen ha sido elegido como una referencia al poema homónimo del escritor chino Qu Yuan (340-278 AC) que en español podría traducirse como “Preguntas al cielo”. La misión que le dará inicio a toda una serie de viajes bajo el mismo nombre tendrá la misión de orbitar y estudiar Marte.

Con el lanzamiento, la sonda china recorrerá aproximadamente 55 millones de kilómetros para llegar a su destino. Allí, recolectará datos orbitando alrededor del gigante rojo antes de aterrizar en este y continuar con sus investigaciones.

Entre los datos de interés, el explorador de China registrará la atmósfera, el entorno y las características geológicas del planeta. Con esto, esperan obtener más indicios sobre el origen y evolución de este, además de si existe o no la posibilidad de que, al menos en un futuro, este albergue vida humana.

Los preparativos siguen en proceso

Beijing ha avanzado a pasos agigantados con la intención de estar preparados para cuando la brecha entre la Tierra y Marte se acortara de nuevo. Sus esfuerzos se siguen notando ahora.

Hasta la fecha, ya han realizado pruebas para verificar la compatibilidad y funcionalidad de la red inalámbrica que permitirá a la CASC tener acceso a los datos e información transmitidos por la nave y la sonda que irán a Marte. Por su parte, también se realizaron modificaciones en la municipalidad de Tianjin al instalar una antena que ayudará a recibir los datos recolectados durante la misión.

Buscando hacer historia

No es la primera vez que China se mueve con rapidez para marcar un hito en la historia de los viajes espaciales. Para 2019, llevó a cabo la primera misión de exploración Lunar que aterrizó en el lado oscuro de la Luna.

Con esto China se convirtió en la primera nación en obtener este logro. Ahora, el país no será el primero en colocar sondas en Marte, pero se ve a esta movida con una percepción estratégica a futuro.

¿Una nueva carrera espacial?

Aprovechando la disminución de la distancia entre nuestro planeta y el gigante rojo, otras naciones como Estados Unidos –a través de la agencia rusa, Roscosmos– enviarán a Marte su vehículo, Mars2020.

Por su parte, Agencia Espacial Europea (ESA, según sus siglas en inglés) enviará a su rover, Exomars2020. Sumados a estas iniciativas, los Emiratos Árabes Unidos también planean lanzar su primera sonda, Hope Mars Mission, en julio, desde Japón.

Las metas de China

El enviar esta sonda se convierte en el primer paso de China por cumplir su meta de avanzar en el campo científico del estudio del espacio y los planetas que lo componen. Como una meta importante, se han planteado la misión de colocar astronautas chinos sobre la Luna para este 2022. Asimismo, esperan poder tener construida también una estación espacial para ese mismo año.

Además, esperan que la misión a Marte de pie para sus proyectos de exploración fuera del sistema solar para ubicar otros astros habitables. Esta última parte la tienen planteada como una meta a largo plazo a cumplir entre el 2030 y el 2045.