Muchos memes en Internet bromean respecto a una vergonzosa realidad: muchos esperaban que para 2020 contáramos con un mundo más parecido al de Volver al futuro, con carros voladores y otros avances importantes, pero apenas estamos aprendiendo a lavarnos las manos.

Y es que precisamente esta ha sido la recomendación emitida por las agencias de salud del mundo para prevenir la infección por el nuevo coronavirus: lavarse las manos con agua y jabón. Junto a ello, usar desinfectante de manos y evitar tocar la cara y las superficies, y por supuesto, la que más nos ha marcado, evitar salir de casa.

Realmente son medidas bastante simples de cumplir, o al menos eso creíamos, ya que un nuevo informe publicado en la revista Environmental Health Perspectives ha revelado que muchas personas en el mundo no tienen recursos para ello.

Más de 2 mil millones de personas ubicadas en países de bajos y medianos ingresos carecen de acceso a recursos tan básicos como agua limpia y jabón, y por lo tanto, tienen mayor probabilidad de adquirir y transmitir el coronavirus que aquellos en países ricos.

En riesgo de COVID-19 por falta de agua y jabón

Los investigadores del Instituto de Medición y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington advirtieron que en 46 países, más de la mitad de las personas carecían de acceso a jabón y agua limpia. Entre ellos, Nigeria, China, Etiopía, República Democrática del Congo, Bangladesh, Pakistán, India e Indonesia, donde más de 50 millones de personas en cada uno no tenía acceso a estos recursos.

“Más del 50 por ciento de la población en África subsahariana y Oceanía no tenían acceso al lavado de manos en 2019, y en ocho países, 50 millones o más personas carecían de acceso”, señalan los autores en su documento.

El Dr. Michael Brauer, profesor de IHME involucrado en este estudio ha expresado su preocupación frente a estos resultados, resaltando también el hecho de que estos países carecen de un sistema de salud suficiente para abastecer este tipo de emergencias.

“El lavado de manos es una de las medidas clave para prevenir la transmisión de COVID, pero es preocupante que el acceso no esté disponible en muchos países que también tienen una capacidad de atención médica limitada”, dijo.

La importancia de mejorar las medidas de saneamiento

Brauer ha destacado que cada año ocurren más de 700,000 muertes debido al acceso deficiente al lavado de manos. Y frente a ello, se han observado “mejoras sustanciales en muchos países” como Arabia Saudita, Marruecos, Nepal y Tanzania entre 1990 y 2019, aún una cuarta parte de la población mundial se encuentra muy vulnerable en medio de la pandemia.

Velar por mejorar los sistemas sanitarios en todo el mundo, pero sobre todo, entre los países más vulnerables, debe ser una prioridad. Pero para ello deben implementarse soluciones a largo plazo, como indica el autor en un comunicado reciente.

“Las soluciones temporales, como el desinfectante de manos o los camiones de agua, son solo eso, soluciones temporales”, dijo Brauer. “Pero es necesario implementar soluciones a largo plazo para protegerse contra COVID-19 y las más de 700,000 muertes cada año debido al acceso deficiente para lavarse las manos”.

Este informe no debe sorprender a muchos tomando en cuenta las advertencias recientes de la Organización Mundial de la Salud al respecto. A principios de este mes, predijo que 190,000 personas en África podrían morir de COVID-19 en el primer año de la pandemia, mientras que 1.3 billones de personas dentro del continente podrían resultar contagiadas.

Ciertamente, la llegada de esta crisis sanitaria es un recordatorio de las carencias de nuestro mundo aún polarizado y desigual, pero también puede ser un punto de impulso que podría arrojar alguna solución para el futuro.

Referencia:

Global Access to Handwashing: Implications for COVID-19 Control in Low-Income Countries. https://ehp.niehs.nih.gov/doi/10.1289/EHP7200

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