La malaria es una enfermedad que se ha vuelto endémica en diversas partes del mundo. Cada año es la responsable de más de 216 millones de contagios. Asimismo, anualmente puede generar entre 400 mil y 3 millones de muertes en toda la población.

Por décadas se la ha estudiado en la búsqueda de una cura para esta afección que ataca primero el hígado y luego la sangre. Ahora, con la más reciente investigación que se ha publicado en el Science Translational Medicine se comprueba el éxito del primer ensayo clínico de la esperada vacuna contra la malaria. ¿Cómo se espera que esta pueda hacerle frente al paludismo?

Ponerle el freno a la malaria

Como ya lo mencionamos, la malaria se desarrolla en el organismo en dos etapas. La primera se da en el hígado y, a pesar de que a veces puede ocasionar malestar, la verdad es que es principalmente asintomática.

Por lo que, las consecuencias de su llegada al organismo se empiezan a apreciar cuando esta pasa a la segunda etapa, en la que el virus invade la sangre. En este punto, la persona ya requiere de asistencia médica para superar la enfermedad. Para evitar el tener que llegar a estos extremos, y evadir sus consecuencias más graves, esta vacuna se propone detener al virus cuando este llega al hígado.

Debilitando el virus

Para poder llevar esto a cabo, la investigación se ha basado en el uso de una versión debilitada del parásito que produce la malaria. A este se lo conoce como PfSPZ GA1 y se ha modificado genéticamente para no ser capaz de alcanzar la segunda etapa de la infección. Esto lo han logrado al suprimir dos genes de su estructura con el apoyo de la compañía estadounidense Sanaria Inc.

De este modo, cuando se lo inyecta en el organismo y este se aloja en el hígado, detiene el avance de los otros parásitos de la malaria al forzarlos a permanecer en su primera fase. Gracias a esto, si la persona se llega a infectar, podrá superar la enfermedad en días o unas pocas semanas sin tener que experimentar los síntomas de la enfermedad como los escalofríos, la fiebre, el sudor generalizado o el dolor muscular.

Efectividad comprobada

Otros participantes del estudio fueron Radboudumc y LUMC, quienes se encargaron de comprobar la efectividad de la vacuna. Los resultados de su investigación son los que se han publicado en el estudio antes mencionado y los que ratifican que la vacuna es capaz de generar en el organismo una acción defensiva efectiva contra la malaria.

Gracias al ensayo clínico, se comprobó que la vacuna realmente es capaz de evitar que el parásito llegue a la sangre de los individuos vacunados. Asimismo, notaron que esta influye en el desarrollo de una pequeña respuesta inmune a la infección, lo que los hace menos susceptibles al contagio.

Los resultados del ensayo muestran que la vacuna es segura. No conduce a la infección de la sangre y, por lo tanto, no causa síntomas de malaria. También se observó que los voluntarios vacunados desarrollaron una defensa inmune contra una infección de malaria,

Ojo: no es una protección absoluta

Es importante aclarar que ser menos propenso al contagio no implica inmunidad total. De hecho, los individuos aún podían contraer la enfermedad, solo que, en caso de tenerla, desarrollarían un caso leve y asintomático gracias a las acciones del parásito genéticamente modificado dentro del organismo.

El inicio del camino

Este ensayo clínico se convertirá en el punto de referencia para la infinidad de investigaciones que ahora se enfocarán en comprender las propiedades beneficiosas de este parásito debilitado en la lucha contra el paludismo.

Con los resultados positivos que se han ofrecido el mundo recibe el incentivo que requiere para comenzar a desarrollar más programas de estudio que se traduzcan en la creación de variantes de esta vacuna inicial. Unas que busquen ser cada vez más efectivas al defender al organismo contra la malaria y, tal vez, finalmente puedan disminuir la alta incidencia de esta en áreas como África y América del Sur.

Referencia:

A double-blind, placebo-controlled phase 1/2a trial of the genetically attenuated malaria vaccine PfSPZ-GA1: DOI: 10.1126/scitranslmed.aaz5629