La reconocida empresa Johnson & Johnson, J&J, ha anunciado el pasado martes que retirará del mercado norteamericano su icónico talco para bebés “Baby Powder”. Esta decisión ha venido como la respuesta a años de litigios y enfrentamientos legales para defender al producto de quienes no acusan de contener asbesto.

Este se trata de un antiguo elemento que se utilizaba en construcciones y demás que ha demostrado ser un cancerígeno peligroso. A este se lo ha asociado con la aparición de mesotelioma, un cáncer incurable del revestimiento de los pulmones y otros órganos.

Muchos de los consumidores de Johnson & Johnson que han estado expuestos al talco reportan haber desarrollado esta condición. Ahora, las miradas acusadoras se han distraído con los eventos ocasionados por el coronavirus. Entonces, la empresa ha aprovechado para sacar sus productos del mercado ¿Qué tanta presión pudo haber recibido como para hacer esto?

Bajo una tormenta de demandas

Así se encuentra la compañía en estos momentos. Desde un reporte revelado por Reuters en el 2018 sobre que la empresa probablemente conocía de la contaminación de su talco desde mucho antes puso a la compañía de cabeza.

Según este informe, desde aproximadamente los inicios de los setenta, Johnson & Johnson había comenzado a detectar pequeñas cantidades de asbesto en el contenido de sus talcos para bebés, pero no hizo nada al respecto.

En estos momentos, más de 19 mil demandas se acumulan en todo el territorio estadounidense. Todas provenientes de consumidores que se han visto afectados por los contenidos cancerígenos del talco para bebés. Ante todas estas acusaciones, la empresa mantiene se inocencia. Además, asegura que en “décadas de estudios científicos” noha encontrado muestras de asbesto entre los componentes del Baby Powder. No obstante, la realidad parece ser otra.

¿La compañía lo sabía desde el principio?

A pesar de sus negativas, durante los escrutinios, declaraciones y testimonios que han revelado información sobre la compañía durante los juicios, todo parece indicar que Johnson & Johnson al menos sí mantenía registros internos que registraban la detección de asbesto en bajas cantidades en algunos de sus talcos.

En la mira del gobierno

Cortesía de Reuters.

En medio de todo este desbarajuste legal, no han sido solo los consumidores los que individualmente han alzado sus voces para enfrentarse a la compañía. De hecho, justo ahora la empresa también se encuentra bajo una investigación federal del gobierno de los Estados Unidos.

En esta se encuentran participando 41 estados y buscan revelar qué tanto ha sido el verdadero nivel de transparencia de la empresa sobre la seguridad de los componentes de sus productos. Por si fuera poco, también está en camino otra investigación que se especifica en el riesgo para la salud que implica que productos como el talco tengan entre sus componentes partículas de asbesto. Para esta última, los principales encargados son los miembros de un subcomité del Congreso de Estados Unidos.

 La decisión de J&J – Una gran victoria

Raja Krishnamoorthi fue el designado para dirigir la investigación del subcomité del Congreso y declaró que, sin lugar a dudas, la salida del Baby Powder del mercado se debía considerar como una “gran victoria para la salud pública”.

Durante 14 meses, los investigadores del Congreso se dedicaron a demostrar que J&J conocía el contenido de sus productos con antelación y no tomó medidas para evitar continuar con la diseminación de componentes dañinos. Aun así, le empresa se ha mantenido tozuda y sostiene que sus productos no son dañinos y no son causantes de cáncer –a pesar de que las evidencias apuntan a lo contrario.

¿Si todo es seguro, por qué se retiraron?

Aunque J&J no ha cedido en su defensa de sus productos, este martes oficialmente han decidido removerlos del mercado, ¿por qué? Para responder a esto la propia empresa ha comentado que debido a la “información errónea sobre la seguridad del producto” han hecho que la demanda de este disminuya exponencialmente.

Asimismo, comentan que los constantes litigios han influido en la cantidad de consumidores que se decantan por el producto. Sumado a esto, la llegada de la pandemia del coronavirus ha mermado incluso más la población dispuesta a, y capaz de, comprar el producto.

Como consecuencia, aseguran que es momento para retirarlo ya que, debido a la respuesta del público, este ha llegado a su límite de productividad y ha dejado de ser rentable. Dentro de los motivos expuestos, como vemos, no hay mención alguna del asbesto o de su presencia o no

Más que un producto, un símbolo

Para esta fecha, el talco de bebé Baby Powder no era para la empresa solo otro de los productos de su cartera, sino que era uno de sus elementos icónicos e, incluso, se lo consideraba una de las “vacas sagradas” de la compañía debido a la estabilidad de su demanda y de sus ventas que se mantenían siempre ofreciendo márgenes de ganancia notorios y consistentes.

Sin embargo, la conmoción cambió esto y el talco de bebé pasó a ser solo el 0,5% de las ganancias de Johnson & Johnson. Para este punto, ya este solo se trataba de una imagen simbólica que la empresa estaba tratando de mantener. No obstante, toda la publicidad negativa que comenzó a recibir lo estaba convirtiendo en un detrimento para la marca, más que en un aliado.

Una movida estratégica inteligente

Aun así, decidir retirar este producto en otro momento podría haber ocasionado una gran conmoción debido a su carácter “icónico” para la marca. Ahora, con el mundo atento únicamente al coronavirus, es el momento correcto para salir de los anaqueles estadounidenses y canadienses sin ser notados.

De esta forma, el impacto para la marca podría ser menor y también la cantidad de publicidad negativa que se derivaría de la noticia. La empresa continúa declarando que la salida del mercado de este producto no tiene que ver con problemas de salubridad y que continuarán defendiendo esto en los tribunales. Hasta ahora, J&J ha perdido muchos litigios, pero ha conseguido que revoquen los veredictos durante las apelaciones.

Pero, Johnson & Johnson sigue en el ojo del huracán

Podría creer que se si Johnson & Johnson saca el talco del mercado las demandas por el asbesto en estos y la posible diseminación de componentes cancerígenos se detendrá. Sin embargo, la verdad es que un elemento no influye tan directamente al otro.

En la actualidad, se sabe que el asbesto puede causar el desarrollo de cáncer en el organismo hasta años después de haber entrado en contacto con este. Por lo que, todos aquellos que utilizaron este producto en la última década, por ejemplo, aún tienen toda la potestad para unir sus reclamos a las miles de demandas que enfrenta la compañía.