En una oportunidad previa hablamos de la importancia que tienen los macacos rhesus en el desarrollo de las vacunas contra el coronavirus SARS-CoV-2. Para empezar, su ADN coincide con el de los humanos en un 90 por ciento, y además, al desarrollar COVID-19, experimentan síntomas similares como la dificultad respiratoria.

Por lo que estos siguen utilizándose para estudiar más a fondo la efectividad de los modelos de vacuna que se están desarrollando. Y a propósito de ello, dos nuevos estudios publicados en la revista Science dan constancia de ello.

Los dos nuevos artículos aportan nueva evidencia de que tras experimentar la infección de COVID-19, los macacos adquieren cierta inmunidad frente a una próxima exposición. Además, demuestran que las vacunas contra el coronavirus que la causa también les ofrecen protección.

Inmunidad tras infección

Los investigadores del primer estudio infectaron a nueve monos rhesus con el SARS-CoV-2, los cuales, al igual que los humanos, desarrollaron neumonía. Los animales se recuperaron y cinco semanas después el equipo los expuso nuevamente al virus, pero en esta oportunidad este no pudo causarles infección.

Estos resultados sugieren que los monos posiblemente se vuelven inmunes al coronavirus luego de haberse infectado con este, y la mejor parte es que esto también podría ocurrir con los seres humanos debido a su similitud. Sin embargo, aún persisten las dudas sobre cuánto tiempo dura esta inmunidad, las cuales siguen siendo motivo de preocupación ante la amenaza de segundos brotes.

Inmunidad tras recibir la vacuna

En cambio, el segundo estudio se encargó de evaluar la efectividad de cuatro vacunas de ADN diferentes contra el coronavirus aplicándola también en monos rhesus. Estas vacunas corresponden a modelos rápidos que consisten en inyectar instrucciones genéticas para formar la proteína espiga, la parte más preocupante del virus ya que es la que le permite fijarse muy bien a los receptores humanos.

En su experimento observaron que 35 monos que recibieron las vacunas de ADN tenían niveles mucho más bajos del virus en sus vías respiratorias. Es decir, estas les proporcionaban cierta protección frente a la exposición.

Podría decirse que estos estudios arrojan algo de evidencia importante para responder a preguntas que han estado aquejando a los científicos y médicos en los últimos meses: ¿somos inmunes al coronavirus después de que superamos la infección? ¿las vacunas pueden protegernos de este patógeno?

Los resultados son prometedores, y se suman a los obtenidos en los ensayos de compañías e instituciones que se encuentran trabajando también en la obtención de una vacuna. Por ejemplo, la Universidad de Oxford, que hace poco confirmó que su candidato a vacuna había proporcionado protección a los macacos rhesus, al igual que la de SinoVac en China.

Aunque recientemente, la farmacéutica Moderna, de Boston, informó que las pruebas de su vacuna contra COVID-19 en humanos arrojaron resultados positivos también, aunque los expertos están a la espera de los detalles técnicos para validarlos.

Referencia:

SARS-CoV-2 infection protects against rechallenge in rhesus macaques. https://science.sciencemag.org/content/early/2020/05/19/science.abc4776

DNA vaccine protection against SARS-CoV-2 in rhesus macaques. https://science.sciencemag.org/content/early/2020/05/19/science.abc6284/tab-pdf