Vivir en ambientes bastante heterogéneos puede ser más positivo de lo que muchos creen. Nuestro mundo está lleno de diversidad, y el hecho de que muchos estén conscientes de ello, y peor aún, que no lo acepten puede ser un gran problema. Sin embargo, esto podría resolverse promoviendo la variedad.

Un estudio publicado en la revista Actas de la Academia Nacional de Ciencias descubrió que las personas que viven en áreas más diversas tienen más probabilidades de percibirse tanto a sí mismas como a los demás miembros como parte de la misma comunidad. Mientras que los que viven en sociedades tradicionalmente más homogéneas ven a las personas que son diferentes a ellos como “extraños” e incluso como una amenaza.

Analizando tres grandes grupos

Un equipo de investigadores de la Universidad de Princeton inició un estudio muy interesante a partir de dos hipótesis contradictorias. Una decía que cuanta más diversidad haya, más percibimos cuán diferentes son todos. La otra decía que esa diversidad, en lugar de ayudar a discriminar, podría servir para unir a las personas.

El equipo analizó una variedad de datos recolectados de 46 países de todo el mundo y datos de personas de 50 estados de los Estados Unidos y de estudiantes universitarios a los que se hizo seguimiento durante todo el tiempo que pasaron en la universidad.

En el estudio a nivel mundial, le pidieron a los participantes que enumeraran hasta 20 grupos sociales diferentes que pudieran recordar sin mucho esfuerzo. Luego los clasificaron en función de su competencia y calidez, dos variables clave a la hora de establecer estereotipos según los investigadores.

En el estudio de Estados Unidos, también le pidieron a 1,500 participantes que calificaran a 20 grupos de inmigrantes en cuanto a competencia y calidez, y que luego describieran la diversidad que percibían en función de su estado natal en una escala de cinco puntos.

Cuando trabajaron con los estudiantes, los investigadores les preguntaron sobre la diversidad del campus y los estereotipos percibidos para los blancos, negros, hispanos y asiáticos. También les hicieron preguntas sobre la satisfacción con la vida y el bienestar.

Resultados esperanzadores

Los resultados son ciertamente esperanzadores ya que sugieren que las personas se pueden adaptar y aceptar a otros como iguales dentro de la comunidad.

Los investigadores obtuvieron resultados consistentes en los tres estudios: la diversidad social hace que las personas tengan formas de pensar más variadas, y ello permite que vean a otros grupos sociales como más similares.

Esto tiene beneficios particularmente positivos ya que fomenta la integración de otros grupos y el bienestar general. “Si puede reunir a las personas, puede fomentar la cooperación y la igualdad de condición”, dijo Susan Fiske, profesora de psicología de Eugene Higgins en la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales Woodrow Wilson.

“No va a suceder en todas partes, y es una situación delicada de establecer, pero la idea de que la simple exposición a la diversidad puede mejorar las relaciones es una noticia esperanzadora”.

Se trata de un mensaje esperanzador y optimista en un mundo aún polarizado y con elevados niveles de intolerancia, tanto racial como ideológica. Además, estos resultados sugieren que las personas pueden adaptarse a estar en cuarentena o vivir en un vecindario con diferentes personas, y que estas relaciones pueden hacerse difíciles cuando líderes políticos intentan exagerar las diferencias entre los individuos.

Referencia:

As diversity increases, people paradoxically perceive social groups as more similar. https://phys.org/news/2020-05-people-diverse-areas-identity-supersedes.html 

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