La pandemia del coronavirus, sin duda alguna, está cambiando al mundo entero. No solo por las medidas de distanciamiento social que han cambiado los abrazos por video llamadas, sino porque hasta los negocios más “atemporales” están colapsando ante la nueva normalidad.

Este es el caso del Teatro Shakespeare’s Globe, ubicado en Reino Unido, el cual recién anunció que están enfrentando terribles momentos, con riesgo a la extinción, por la falta de afluencia de personas al teatro.

Los legisladores del Reino Unido le han advertido al gobierno británico sobre el posible cierre indefinido al que deberán someter al Teatro Shakespeare’s Globe, ya que el cierre temporal desde el 18 marzo –por el decreto de aislamiento global– les ha afectado gravemente en las finanzas.

La cultura debe ser rescatada

El Globe es una de las múltiples instituciones culturales ubicadas en el Reino Unido que se encuentra en actual peligro, como consecuencia de la cuarentena social por el COVID-19, de acuerdo a lo que ha revelado el Departamento de Digital, Cultura, Medios y Deporte –o el DCMS, según sus siglas en inglés–.

Según lo que el “teatro” le afirmó al DCMS, se encuentran en su peor momento desde su apertura en 1997. Por su parte, el CEO del Globe, Neil Constable le afirmó a Variety que su supervivencia como “parte de la identidad y del paisaje nacional” depende de “la ayuda del gobierno”.

“El esquema de retención de empleos por el coronavirus nos ha mantenido en funcionamiento, pero como no recibimos fondos públicos regulares, como otras organizaciones independientes, como Old Vic, Royal Academy, Royal Albert Hall, estamos en una posición muy precaria financieramente”.

Asimismo, Constable afirmó que desde que dispusieron sus piezas en formato online, a través de YouTube, no han parado de recibir visualizaciones. Lo que demuestra el “apetito” de la audiencia por cultura en estos momentos. “Necesitamos apoyo financiero urgente para sobrevivir en cualquier forma reconocible”, agregó.

Sin duda alguna, sería una tragedia si el teatro tuviera que cerrar indefinidamente, por lo que hasta parlamentarios como Julian Knight instan al gobierno británico a intensificar y encontrar fondos que nutran los espacios culturales.

Si bien la industria del cine y la televisión podrían sobrevivir a la pandemia, los espacios culturares están pasando por un muy mal momento, y solo los gobiernos de cada nación pueden asegurar su existencia.