Nuestra fascinación por el espacio parece nunca acabar. Luego del auge de la investigación espacial durante el siglo XX y la reconocida “carrera espacial” que llevó el hombre hasta la Luna, el interés por realizar este tipo de misiones repentinamente comenzó a disminuir.

Ahora, décadas más tarde, esta curiosidad está resurgiendo y gran cantidad de programas espaciales vuelven a ser parte de las noticias más destacadas de la sociedad. Uno de los más recientes anuncios en este ámbito fue el despegue de este domingo de parte de un avión orbital estadounidense desde Cabo Cañaveral (Florida).

El nombre de este es X-37B y ha sido un vehículo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos desde 1999. Sin embargo, su primera misión no fue sino hasta el 2010. Después de la realizada en ese entonces, ha acumulado en su haber otras 4 misiones exitosas

Ahora, esta que acaba de empezar se convertiría en la sexta misión realizada por este vehículo espacial. Este pertenece a la Fuerza Aérea norteamericana, pero el lanzamiento y el programa de la operación estarán a cargo de las Operaciones Espaciales de la Fuerza Espacial de Estados Unidos (o USSF, según sus siglas en inglés).

Misión X-37B: ratificando la “superioridad en el dominio espacial”

Es poco lo que se sabe sobre el programa que este nave tiene pautado debido a que este, al igual que con las otras misiones, se trata de “contenido clasificado”. Entre los pocos detalles que se tienen de este, se sabe que el lanzamiento del domingo fue producto de un retraso por malas condiciones climáticas, pues se esperaba que este ocurriera antes.

Para la USAF (United States Air Force) la consecución de esta misión sería el logro más grande hasta la fecha para el X-37B. Incluso, se ha dicho que con ella se espera consolidar la “superioridad [de los Estados Unidos] en el dominio espacial”. Sin embargo, no se han dado detalles sobre cómo esta misión lo lograría.

Un récord a su nombre

El X-37B, también llamado Vehículo de Prueba Orbital o Boeing X37, ostenta el récord de ser la nave con el mayor tiempo orbitando alrededor de la Tierra en una sola misión. Cuando regresó al planeta a finales del 2019, llevaba acumulados 780 días en órbita.

Asimismo, de sus 5 viajes hasta la fecha, ya acumula más de 2.865 días, lo que se traduce en aproximadamente 7 años y 10 meses fuera de la Tierra. Está diseñado para funcionar con energía solar y nunca ha llevado tripulación a bordo.

Su envergadura es de unos 9 metros y es principalmente utilizado para llevar a cabo experimentos en el espacio –aunque no se tiene muy claro cuáles. Ahora su más reciente novedad es que se le añadirá un módulo integrado que permitirá multiplicar exponencialmente la cantidad de experimentos que se podrán realizar durante la misión.

Un avance significativo

La sumatoria de este módulo extra a la nave no solo aumentará la cantidad de programas experimentales que se podrán realizar en órbita, sino que aumentará la capacidad de carga de contenido útil en la nave. Por lo que, será posible colocar más equipos que tomen mejores medidas de los experimentos que se realicen y de los datos que estos arrojen.

Gracias a esto, la sexta misión tendrá en su haber más experimentos que cualquiera de las otras antes realizadas. La Fuerza Aérea nuevamente no ha sido muy detallada, pero ha comentado que la principal motivación de este viaje espacial es “probar nuevos sistemas en el espacio y devolverlos a la Tierra” para imitar las pruebas en la superficie.

El satélite FalconSat-8

Otro de los principales motivos por los que el Vehículo de Prueba Orbital vuelve al espacio tan rápido es el satélite FalconSat-8. Como otra de las misiones de esta incursión espacial el X-37B deberá colocar este equipo en órbita.

Este también se trata de una plataforma de aprendizaje de la Fuerza Aérea estadounidense. Con este, se espera realizar al menos 5 experimentos diversos mientras el satélite esté en órbita.

Más experimentos que nunca

Además de esto, la NASA también se ha unido a la misión y llevará a cabo dos experimentos a bordo de la nave. Su meta será entender los resultados de la exposición a la radiación en una variedad de elementos y materiales (entre los cuales destacan algunos tipos de semillas destinadas al cultivo de alimentos.

Sumado a esto, el Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. también realizará su propia investigación a bordo del Boeing X37. En este caso, su meta será la de probar el proceso de transformación de la radiación solar en energía de microondas de radiofrecuencia que podrían ser transmitidas a la Tierra.

¿Qué hace el X-37B cuando está en órbita?

Como su programa es clasificado, son muy pocos los datos que se manejan sobre sus funciones en órbita. Para el 2017, se habló de que parte de sus misiones consistían en poner a prueba sistemas de navegación en el espacio.

Asimismo, para el 2019 la propia USAF comentó que las misiones del X-37B tenían dos metas básicas: estudiar “las tecnologías de naves espaciales reutilizables [como X-37B] para el futuro de Estados Unidos en el espacio y la realización de experimentos que se puedan repetir y examinar en la Tierra”.

¿Una conspiración?

Muchas teorías alternas se han desarrollado alrededor de estas misiones espaciales. Algunos arguyen que se tratan de misiones de espionaje en las que se ponen a prueba cámaras y sensores de última tecnología para monitorear las actividades en la Tierra. Asimismo, han sospechado de los cada vez más prolongados tiempos de órbita. Pero, en realidad, ninguna de estas sospechas ha mostrado bases reales. Por lo que, hasta ahora, muchas de las actividades del X-37B siguen siendo un misterio.

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