Los sistemas municipales de agua suelen arrastrar algunas partes de aluminio, trazas de un químico que se utiliza en algunos procesos de tratamiento de agua. De hecho, no es una situación ni rara ni que tampoco implie un problema para la salud humana.

Sin embargo, recientemente se descubrió que este aluminio puede tener un efecto dignos de atención en la liberación de plomo en las tuberías de plomo oxidadas por las que fluye el agua en dichos sistemas.

El aluminio en las tuberías de plomo

Los investigadores ambientales estaban interesados en determinar qué influencia tenían las trazas de aluminio en las tuberías de plomo y, concretamente, si estas afectan la liberación de plomo de los productos de corrosión hacia el agua.

Entonces realizaron una serie de experimentos en modelos simplificados que simulaban las tuberías, y así observaron el efecto que tenía el fosfato, el aluminio y una combinación de ambos en una tira de plomo en una jarra. Esta contenía agua con una composición similar a la del agua que se encuentran en muchos de los sistemas de tratamiento.

Con este modelo, los investigadores esperaban comprender mejor la solubilidad del plomo, o determinar la cantidad que se disolvería y llegaría al agua cuando los químicos entraran en contacto.

En la jarra en la que solo se agregó aluminio no observaron efecto alguno sobre la solubilidad de la tierra de plomo. Este se había disuelto en el agua con una concentración de aproximadamente de 100 microgramos por litro.

En la jarra en la que solo se añadió fosfato, observaron que la concentración de plomo disuelto en el agua disminuyó de aproximadamente 100 microgramos por litro a menos de uno.

Y en la jarra en la que se añadió tanto aluminio como fosfato, la concentración de plomo en el agua disminuyó de aproximadamente 100 microgramos por litro a aproximadamente 10 microgramos por litro.

Bajo ciertas condiciones el aluminio puede alterar la solubilidad del plomo

Este resultado en particular llamó la atención de los investigadores ya que, a pesar de que 10 microgramos de plomo por litro de agua todavía no excede los estándares de agua potable, esto sigue siendo más plomo disuelto en el agua del que se vio en la jarra que solo contenía aluminio.

“Esto nos mostró cosas que fueron sorprendentes”, dijo Daniel Giammar, profesor de ingeniería ambiental Walter E. Browne en la Escuela de Ingeniería McKelvey de la Universidad de Washington en St. Louis. “Algunas personas habrían pensado que el aluminio no estaba haciendo nada porque es inerte. Pero luego, en nuestro trabajo, vimos que en realidad afecta la solubilidad del plomo”.

Bien sabemos que el plomo es un elemento tóxico, por lo que estos resultados son indicativo de que es necesario indagar aún más en este tema. Es por ello que los investigadores repetirán estos experimentos pero usando tuberías de plomo reales a fin de observar con mayor detalles estas reacciones.

Referencia:

Effect of Aluminum on Lead Release to Drinking Water from Scales of Corrosion Products. https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acs.est.0c00738

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