Cuando hablamos de ciencia, por lo general imaginamos personas demasiado serias y con escasa vida personal, dedicadas meramente a su trabajo. Y aunque muchos en este ámbito sea un poco ermitaños, lo cierto es que todos somos seres humanos y en algún momento salimos de la oficina o el laboratorio.

Se habla muy poco del tema de la homosexualidad en esta área. De hecho, si preguntamos a un determinado público si conoce a un científico homosexual, probablemente alguno mencionará solo al matemático Alan Turing, quien se hizo más famoso gracias a la película Descifrando Enigma lanzada en 2014. Pero más allá de este, se conocen muy pocos, pero esto no quiere decir que no existieran, o existan.

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Con motivo de la celebración del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, haremos una recopilación de científicos LGBTQ que dejaron huella en la historia de la humanidad.

Alan Turing, uno de los padres de la computación

Alan Turing logró descifrar códigos nazis durante la Segunda Guerra Mundial e hizo importantes aportes en computación, informática e incluso inteligencia artificial.

Pues partamos del primero mencionado, el famoso Alan Turing, quien es considerado uno de los padres de la computación y precursor de la informática moderna por su propuesta de conceptos de algoritmo y computación en una época de conflictos bélicos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Turing trabajó exitosamente en descifrar los códigos nazis, y también fue director de la sección Naval Enigma de Bletchley Park. Tal fue su aporte que se cree que su trabajo redujo la duración de la guerra entre dos y cuadro años.

Luego de la guerra, diseñó uno de los primeros computadores electrónicos digitales en el Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido y poco tiempo después construyó otra de las primeras máquinas en la Universidad de Mánchester. Además, destacó en el campo de la inteligencia artificial al concebir el test de Turing, un criterio que permite juzgar la inteligencia de una máquina al comparar sus respuestas en la prueba con las de un ser humano.

Como vemos, hizo grandes aportes, e incluso se adelantó a algunos problemas informáticos como los que experimentamos aún en la actualidad, como que los sistemas se cuelguen.

Sin embargo, su carrera se vio paralizada en 1952 tras ser descubierta su homosexualidad. Turing fue condenado, pero el juez le concedió la libertad condicional si accedía a recibir un tratamiento para “curar” su condición.

Tristemente, el tratamiento hormonal causó graves estragos en su salud, y cayó en una depresión que presuntamente lo llevó al suicidio. Dos años después del incidente que divulgó su orientación sexual, uno de los padres de la computación murió. Pero hoy en día es muy respetado por sus logros.

James Barry, el cirujano que hizo la primera cesárea exitosa en África

La sexualidad de James Barry fue descubierta al momento de su muerte, cuando se observaron órganos sexuales femeninos a pesar de su apariencia masculina.

Y ciertamente, los ejemplos de personalidades científicas LGBT se remontan a los siglos pasados, aunque entonces este tema fuera aún más tabú. Tenemos el caso del cirujano irlandés James Barry, quien vivió entre 1795 y 1865, quien nació como una mujer llamada Margaret Ann Bulkley, pero que se hizo pasar por hombre para poder estudiar Medicina e ingresar en el ejército británico como cirujano.

Si en realidad era una persona transexual, o si se había visto obligada a cambiar de identidad para poder cumplir su objetivo médico, aún sigue siendo un misterio. Sin embargo, muchos expertos creen que se trataba de un caso de intersexo, una condición en que se presentan tanto características sexuales femeninas como masculinas.

Pero sea cual fuera el caso, Barry fue un personaje destacado que ciertamente dejó huella en la historia de la ciencia. Se le atribuye la primera cesárea exitosa en África, y al bebé que nació de la misma le pusieron el mismo nombre en su honor.

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Lo curioso es que su condición salió a relucir justo cuando murió, momento en el cual la persona encargada de preparar el cuerpo para su sepultura, descubrió que se trataba de una mujer. Aunado a ello, había evidencia de un embrazado suscitado varias décadas atrás, pero hasta ahora los detalles siguen siendo desconocidos.

Sara Josephine Baker, la defensora de los pobres

Sara Josephine Baker disfrutaba vestir de manera masculina en ejercicio de una profesión casi limitada a los hombres en su época.

Sara Josephine Baker (1873-1945) fue una médica estadounidense muy conocida por su ardua labor en la reducción de la mortalidad infantil y sus esfuerzos por mejorar las condiciones sanitarias de las poblaciones inmigrantes, sobre todo de los niños que residían en los barrios más marginados de Nueva York.

Baker creció en un entorno en el que mandaban las diferencias de género, y se formó en la la facultad de medicina para mujeres fundada por la doctora Elizabeth Blackwell y aún dirigida por su hermana, la doctora Emily Blackwell.

A pesar de ello, fue contra estos prejuicios y mantenía una imagen meramente masculina a pesar de que ella y su grupo de amistades feministas no compartían la mentalidad machista de la época. Usaba trajes de hombre a la medida de su cuerpo, con cuellos altos y corbatas, lo cual también reducía el impacto de ver a una mujer ejerciendo labores típicas de un hombre cuando la contrataron como inspectora en el departamento de Salud.

“Baker se complació intelectual y emocionalmente al enfrentar los desafíos de ingeniería, burocráticos y de relaciones públicas de la salud pública, al tiempo que mantuvo una práctica médica privada lucrativa hasta que sus responsabilidades ejecutivas se volvieron demasiado exigentes”, indica un documento que recopila detalles sobre la vida de muchos científicos LGBTIQ.

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Pero la homosexualidad no fue un impedimento para obtener respeto por sus impresionantes logros. “Fue una pionera en preocuparse por la medicina de los pobres y en darse cuenta de la importancia de la salud pública y eso la hizo muy grande”, resume Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona (Navarra) y fundador de la web Ciencia LGTBIQ. “Era lo suficientemente famosa como para merecer respeto hasta de sus enemigos y fue reconocida”.

Sally Ride, la primera estadounidense en el espacio

Sally Ride fue la primera mujer estadounidense en el espacio y también luchó por despertar el interés de los jóvenes en la ciencia.

Sally Ride fue la primera estadounidense en viajar al espacio, lo cual significó una proeza en el tiempo histórico en que vivió. Estudió Física en Stanford, y cuando se enteró que la NASA estaba buscando mujeres astronautas no dudó en unirse a la aventura.

El 18 de junio de 1983, Ride formó parte de la tripulación de la misión espacial STS-7, que se llevó a cabo a bordo del transbordador espacial Challenger. Un año después, esta misma nave la recibió para una segunda misión fuera del planeta.

Mientras trabajaba para la agencia espacial, Ride estuvo casasa con Steve Hawley, también astronauta, pero se divorciaron en 1987. Entonces trabajó como profesora en la Universidad de California San Diego, haciendo esfuerzos por despertar el interés de las mujeres por las carreras del campo de las ciencias.

Pero además de ser la primera mujer estadounidense en el espacio, Ride también fue la primera astronauta declarada LGTBIG de la NASA, aunque no lo confesó estando viva. Tras su muerte en 2012, se dio a conocer que su pareja durante 27 años había sido una profesora universitaria llamada Tam O’Shaughessy.

Armentia cuenta que la noticia fue divulgada durante su funeral por su hermana que también era lesbiana.

“La NASA es un entorno conservador en muchas cosas, al ser un organismo público con tanta proyección social. Prefieren que sus estrellas, los y las astronautas, se mantengan en un plano blanco y aceptable para todos los públicos”, sostiene Armentia. Aunque las cosas ya han cambiado estos tiempos y la NASA ha formado equipos de astronautas muy diversos.

Ride y su pareja escribieron varios libros relativos a las ciencias y juntas fundaron la organización Sally Ride Science, para dar continuidad a los esfuerzos por motivar a los estudiantes en estos temas y fomentar la educación.

Ben Barres, un neurobiólogo transexual reconocido a pesar del sexismo

Pese a la discriminación, Ben Barres decidió cambiar de sexo y seguir trabajando en sus investigaciones aportando mucho en neurobiología.

Ben Barres fue un neurobiólogo estadounidense de la Universidad Stanford que se dedicó a estudiar las células gliales, un tipo de células nerviosas, y sus hallazgos le valieron reconocimiento de la comunidad científica internacional.

Sin embargo, su vida no fue nada fácil. Barres vivió 40 años en el cuerpo de una mujer cuyo nombre era Bárbara, hasta que en 1997 cambió de genero. Pero su cambio supuso enormes dificultades para avanzar en sus investigaciones y obtener credibilidad, y de hecho, experimentó varios episodios de discriminación sexista a pesar de su talento.

Mientras estaba en el MIT, Barres resolvió un problema matemático particularmente difícil, pero quienes lo supieron lo acusaron de haberle pedido a un supuesto novio que lo resolviera para quitarle mérito.

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Y a pesar de que era un estudiante destacado, tuvo dificultades para conseguir un supervisor para sus investigaciones, e incluso perdió becas de estudio frente a estudiantes con menos logros.

A pesar de ello, Barres fue valiente y decidió cambiar de sexo a pesar de la discriminación que había sufrido a lo largo de su vida.

“Cuando decidí cambiar de sexo hace 15 años, no tenía modelos a los que seguir. Pensé que tenía que decidir entre mi identidad y mi carrera. Cambié de sexo pensando que mi carrera podía estar acabada. La alternativa que contemplaba seriamente era el suicidio, pues no podía seguir como Barbara”, dijo en una declaración en 2012 en la que relataba su experiencia de cambio de sexo.

Tras ello, también notó que quienes desconocían su transición lo respetaban más que los que estaban al tanto de ella. De hecho, alguien que asistió a una de sus conferencias que también le había escuchado cuando era Bárbara comentó que su trabajo era mucho mejor que el de su hermana, sin saber que se trataba de la misma persona.

Y tal como indica Marta Macho-Stadler, profesora del departamento de Matemáticas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), “además de un científico de excepción, el de Ben Barres es un caso único, al haber sido científica en su época joven y científico en su época más madura”.

También fue el primer científico transgénero que ingresó en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en 2013. Y con este logro, esperaba motivar a otros científicos de la comunidad LGBT a hacerse visibles y derrumbar los prejuicios.

Actualmente, el mundo académico sigue mostrando rastros de los conceptos tradicionales y prejuicios relacionados con la orientación sexual. Sin embargo, hemos visto un avance importante en la aceptación y libre avance de personalidades LGBT en ámbitos como el de la NASA y la investigación médica.

Referencias:

Más allá de Alan Turing: cinco científicos LGTBIQ que no conocías. https://www.elespanol.com/ciencia/20180627/alla-alan-turing-cientificos-lgtbiq-no-conocias/318219213_0.html

Public Careers and Private Sexuality: Some Gay and Lesbian Lives in the History of Medicine and Public Health. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1447383/

“Me respetaban más como científico transgénero que como científica mujer”: la vida de Ben Barres, el brillante investigador que luchó contra la discriminación de la mujer en la ciencia. https://www.bbc.com/mundo/noticias-46686532

¿Qué aportó a la ciencia Alan Turing? https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20180611/47312986353/que-aporto-a-la-ciencia-alan-turing.html

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