Aunque se sabe que la ingesta crónica de grasas, en particular el consumo de grasas saturadas, puede perjudicar la cognición, se desconoce su impacto en comparación con otros tipos de grasas, así como el efecto cognitivo que pudiera tener una sola comida alta en grasas saturadas.

Para abordar estas brechas, un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio realizó un estudio con el propósito de evaluar el efecto del tipo de comida y de la endotoxemia, una afección que permite el paso de bacterias intestinales al torrente sanguíneo, en la capacidad de concentración.

Rendimiento evaluado

Los investigadores teorizaron que la capacidad de concentración sería más pobre después de consumir una comida con alto contenido de grasas saturadas y que una mayor endotoxemia empeoraría ese rendimiento.

Para comprobarlo, el equipo evaluó a 51 mujeres, de las cuales 32 eran sobrevivientes de cáncer de mama, con una edad promedio de 53 años, quienes completaron la Prueba de Rendimiento Continuo (CPT, por sus siglas en inglés) y se les extrajo sangre para registrar los marcadores de endotoxina, 1 hora antes de comer una comida rica en grasas saturadas o una comida rica en grasas monoinsaturadas. Las mujeres nuevamente completaron la CPT 5 horas después de la comida.

Los investigadores observaron que después de consumir una comida rica en grasas saturadalas, las participantes del estudio tuvieron más dificultades para concentrarse.

Ambas comidas, diseñadas para imitar el contenido de varias comidas rápidas, totalizaron 930 kcal con 60 gramos de grasa, 60 gramos de carbohidratos y 37 gramos de proteínas, con el 60 por ciento de las calorías totales procedentes de la grasa.

Ambas incluían huevos, salchichas de pavo, galletas y salsa. Sin embargo, las proporciones de ácidos grasos saturados y no saturados diferían. La harina con alto contenido de grasas saturadas contenía ácido palmítico, mientras que la harina con alto contenido de grasas insaturadas contenía aceite de girasol oleico.

Capacidad de atención disminuida

Entre una y cuatro semanas después, las participantes del estudio repitieron estos pasos, pero les fue proporcionada la comida opuesta a la que habían recibido en la primera visita.

En los modelos ajustados, las mujeres tuvieron más dificultades para distinguir los estímulos objetivos de los distractores después de consumir la comida rica en grasas saturadas que después de la comida de rica en grasas monoinsaturadas.

Los resultados sugieren que comer solo una comida alta en grasas saturadas puede obstaculizar nuestra capacidad de concentrarnos.

Las mujeres con endotoxemia fueron menos capaces de mantener su atención durante toda la CPT, y tiempos de respuesta más erráticos. Además, fueron menos capaces de mantener o aumentar las velocidades de respuesta, lo que indica una mayor dificultad para adaptarse a las demandas cambiantes de la tarea.

Estos resultados demuestran que una sola comida con alto contenido de grasas saturadas puede impedir la atención, en comparación con una comida idéntica con alto contenido de grasas monoinsaturadas, y que este efecto cognitivo estuvo presente 5 horas después de la comida.

Adicionalmente, y tal como se predijo, la endotoxemia desempeñó un papel en el efecto observado, ya que las mujeres con elevados marcadores de esta afección intestinal demostraron tener una menor capacidad de atención en las pruebas cognitivas.

Referencia: Afternoon distraction: a high-saturated-fat meal and endotoxemia impact postmeal attention in a randomized crossover trial. The American Journal of Clinical Nutrition, 2020. https://doi.org/10.1093/ajcn/nqaa085

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