El coronavirus tiene en jaque al mundo entero. A pesar de los múltiples estudios que se han realizado, aún es notorio lo poco que sabemos sobre él. Otro ejemplo de esto ha salido a la luz con la llegada de la más reciente investigación sobre los posibles efectos del COVID-19.

Ahora, ha sido posible relacionar este con la aparición de un particular desequilibrio homeostático. Ante este, la sangre de los pacientes se coagula de forma descontrolada y puede llegar a ser el desencadenante de eventos trombóticos.

Nuevos riesgos a la vista

El reciente estudio publicado en Journal of the American College of Surgeons trajo a  la luz el posible factor por el que el COVID-19 desencadenaba problemas de salud tan varios en sus pacientes. Entre ellos, podrían encontrar todo tipo de patologías que iban desde la insuficiencia renal hasta el derrame cerebral.

Todos estos cuentan con un punto de origen en común: se tratan de problemas que pueden desencadenarse por un exceso de coágulos en la sangre. Según parece, cuando el coronavirus ataca el equilibrio entre los procoagulantes naturales de la sangre y los anticoagulantes se rompe. Lo que ocasiona que estos últimos comiencen a perder la batalla y el organismo empiece a funcionar con problemas por problemas de obstrucción en las venas, arterias y cavidades cardíacas.

¿La coagulación intraváscular diseminada (CID) es la culpable?

Así se denomina a la condición que se presenta en el organismo y puede generar los eventos trombóticos relacionados con los problemas hematológicos. Esta se caracteriza por la formación acelerada de coágulos sanguíneos y por una disolución veloz y repentina de estos. Como consecuencia, las obstrucciones luego pueden dar lugar a episodios de sangrado excesivo… en condiciones normales.

Por lo que se ha visto, los pacientes de COVID-19 presentan tal cual la primera parte de este cuadro, pero la segunda no. En pocas palabras, los coágulos en la sangre de estos tienen una tendencia mayor a permanecer en el organismo sin que este pueda disolverlos.

¿Ahora qué estudian los científicos?

Después de estas revelaciones, fue más que claro que era necesario realizar un análisis a fondo de las implicaciones del coronavirus en el torrente sanguíneo. Para esto, se hizo uso de dos pruebas. La primera se conoce como tromboelastografía (TEG) y básicamente es un examen destinado a evaluar individualmente la forma en la que la sangre de un paciente se coagula (y si existe alguna anomalía).

Luego, el segundo se trata de un examen de coagulación de la sangre de uso regular en el que se miden los niveles de dímero-D. Este se trata de un fragmento de proteína que solo se libera en la sangre cuando los coágulos de esta se disuelven. Por lo que, su falta implica de inmediato un problema en el antes mencionado equilibrio homeostático.

Un nuevo indicador para entender qué cuidados dar al paciente de COVID-19

La investigación preliminar se llevó a cabo con una muestra de 44 pacientes. De estos, el 80% dio muestras de tener problemas de coagulación y debieron ser llevados a diálisis para contrarrestar los síntomas. Por otro lago, el porcentaje restante no mostro complicaciones de este tipo en ningún momento.

Con este primer resultado, los científicos han concluido que estas pruebas pueden ayudar a ofrecer una mejor atención médica a quienes se contagien con la enfermedad. Puesto que, será posible detectar de forma temprana si estos podrían presentar eventos trombóticos y ofrecerles tratamiento preventivo antes de que estos se desarrollen.

¿Nacerá un nuevo tratamiento contra el COVID-19?

En la actualidad, ya se encuentra en marcha un ensayo clínico que busca probar la efectividad del activador de plasminógeno tisular (tPA), un anticoagulante aprobado por la FDA (Food and Drugs Administration), en los pacientes de COVID-19. De tener éxito, se podría estar desarrollando una nueva terapia preventiva que ayudará a enfrentar los casos graves de coronavirus que tengan posibilidad de desarrollar complicaciones, antes incluso de que estas se presenten y, con suerte, aumentar las posibilidades de supervivencia de quienes se encuentren en riesgo.

Refernencia:

Fibrinolysis Shutdown Correlation with Thromboembolic Events in Severe COVID-19 Infection: https://www.journalacs.org/article/S1072-7515(20)30400-2/fulltext