Durante mucho tiempo, la aspirina fue recomendada para evitar problemas cardiovasculares, aunque la evidencia científica actual sugiere que este efecto ha sido sobrevalorado.

Sin embargo, aún tiene otras aplicaciones importantes dentro de la medicina. Un estudio reciente publicado en la revista Annals of Oncology reveló que el uso regular de este medicamento se asocia con un menor riesgo de cáncer colorrectal y otros tipos de cáncer del tracto digestivo.

La revisión de estudios sobre aspirina y cánceres gástricos

Un equipo de investigadores del Istituto di Ricerche Farmacologiche Mario Negri IRCCS en Milán, Italia, hizo una revisión sistemática y un metanálisis de estudios relacionados con el uso de la aspirina. Para ello, incluyeron estudios observacionales que se encargaron de evaluar la relación entre el consumo de aspirina y los cánceres en diferentes lugares del tracto digestivo, publicados hasta marzo 2019.

Encontraron que el uso regular de aspirina se asocia con un menor riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer. Entre ellos, el cáncer colorrectal, cáncer de esófago de células escamosasadenocarcinoma de esófago y cardias gástrico, cáncer de estómago, cáncer del tracto hepatobiliar, e incluso cáncer de páncreas.

Por supuesto, las dosis jugaron un papel importante también. Observaron que una dosis de aspirina comprendida entre 75 y 100 miligramos por día ciertamente podía reducir el riesgo de cáncer colorrectal en un 10 por ciento, pero una dosis mayor de 325 mg/día se asoció con una reducción del riesgo de esta enfermedad del 35 por ciento.

Cabe destacar que estos resultados fueron similares al compararlos entre géneros, diferentes ubicaciones geográficas y otras variables tomadas en cuenta por el equipo.
Los investigadores no encontraron beneficio alguno entre el uso de la aspirina y alguna reducción del riesgo con el cáncer de cabeza y cuello, los cuales también fueron observados en la revisión.

Aunque no podemos pasar por alto que una relación inversa entre la duración del uso de aspirina y la reducción del riesgo para todos los cánceres, excepto para los de cabeza y cuello.

No es una recomendación médica

De modo que la conclusión es bastante clara. Ciertamente la aspirina puede ser beneficiosa para reducir el riesgo de los cánceres en el tracto digestivo para poblaciones muy variadas. Sin embargo, no debemos asumir esto como una recomendación médica. Tal como indican los autores en su comunicado:

“Tomar aspirina para la prevención del cáncer de intestino, o cualquier otro tipo de cáncer, solo debe hacerse en consulta con un médico, que puede tener en cuenta el riesgo individual de la persona”.

Estos resultados merecen mayor investigación, ya que pueden ser de utilidad para futuras intervenciones, sobre todo en personas con mayor riesgo de desarrollar estar enfermedad en dicha zona.

Referencia:

Aspirin and the risk of colorectal and other digestive tract cancers: an updated meta-analysis through 2019. https://www.annalsofoncology.org/article/S0923-7534(20)36073-7/fulltext