Si bien el gobierno británico dio luz verde para reiniciar las grabaciones en set, los productores de cine y televisión no están muy convencidos de volver a poner las cámaras a rodar, sobre todo si no existen protocolos de seguridad y salubridad claramente establecidos.

Países como Nueva Zelanda, Suecia e Islandia han puesto sus motores a andar hacia la “nueva normalidad”, con protocolos de seguridad en el set que implican límite en el número de personas en el set, test de temperatura, entre otras cosas.

Sin embargo, la industria del cine y la televisión en el Reino Unido no parece estar muy segura con los anuncios del gobierno, quienes aseguraron que trabajarían estrechamente con los productores para “ofrecerles la confianza” que necesitan.

Reino Unido se está quedando atrás

Los productores del cine y la TV en Reino Unido aseguran que están más atrás que el resto cuando se trata del desarrollo de una guía que combata el riesgo del contagio del COVID-19 en el set, por lo que también predicen que las grabaciones en el país no se reactivará sino hasta principios de septiembre u octubre, como muy temprano.

Por su parte, se espera que la British Film Commission (BFC) pronto elabore una guía sobre cómo trabajar de manera segura en el set, entendiendo que las comisiones nacionales de cine en otros países se han encargado de redactar y hacer cumplir el documento.

Adrian Wootton, quien es el director ejecutivo de BFC, aseguró que están esperando a que Public Health England revele los nuevos procedimientos y que, si se aprueban, estos podrían tomarse como punto de partida para los estudios y cineastas.

“Realmente tenemos que hacer esto y lograr que el gobierno lo apoye antes de señalar un falso amanecer al decir que todos están listos para hacerlo cuando no lo están (…)”, dijo. No obstante, debemos recordar que los preceptos morales no siempre están alineados con las necesidades económicas.

Es decir, que al sector del cine y la televisión no le parezca seguro volver al set sino hasta octubre, no se puede tapar el sol con un dedo y negar que proyectos como las grabaciones de Netflix en el Reino Unido aportan un ingreso importante para la nación.

Ahora, por ejemplo, la compañía streaming ha decidido retomar ciertos proyectos en otros países, porque, nos guste o no, el mundo tiene que volver a andar.