Una de las grande preocupaciones desde hace varios años es la rápida extinción que están experimentando varias especies de animales y plantas en todo el mundo, lo cual ha ocurrido en gran medida por la actividad humana.

Para contrarrestar esto, existen muchas grupos proteccionistas que buscan crear conciencia y solicitan leyes que protejan a los animales y los ecosistemas. Pero esto por sí solo no es suficiente, ya que el problema puede variar bastante entre especies.

A fin de complementar y ayudar en estos objetivos, un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia (ANU) ha desarrollado un modelo que permite identificar características comunes en las especies de plantas amenazadas.

De esta forma, los científicos podrían predecir qué especies actualmente prósperas podrían estar en riesgo de desparecer en el futuro y tomar acciones más específicas para protegerlas.

Hakea, un género de arbustos que podría estar en peligro

Alexander Skeels, coautor de este modelo, explicó que su desarrolló se enfocó en Hakea, un de los géneros de plantas más diversos en la región de Australia. Las especies de este género de arbustos y árboles pequeños se distribuyen en el suroeste de Australia, un área que ahora ha perdido más del 70 por ciento de su hábitat natural debido a que los humanos la han adaptado para sus actividades.

En su investigación, encontraron un par de rasgos clave que hacen que las especies de Hakea tengan una cierta propensión a unirse a lista de especies amenazadas dentro de algún tiempo.

Partiendo de ello, Skeels estima que “Hackea puede ser particularmente vulnerable en el futuro”. Sin embargo, aclara que el modelo que desarrolló con su equipo “puede aplicarse a muchos grupos de organismos en todo el mundo”.

Los criterios para saber si una especie estará en peligro

Skeels cuenta que en el proceso encontraron que hay especies que son muy diferentes a nivel evolutivo, o que tienen pocos parientes cercano, y que precisamente estas tienen una propensión especial de verse afectadas en el futuro.

“Encontramos que las especies que son evolutivamente ‘distintas’, o que tienen pocos parientes cercanos y que han evolucionado de forma independiente durante algún tiempo, están en mayor riesgo”.

Puede que algunos de sus parientes cercanos hayan desaparecido en el pasado debido a características en el linaje que los hacían más vulnerables. “En estos casos, las especies aisladas son una especie de última persona en pie de un linaje evolutivo con altas tasas de extinción histórica”, añadió.

También notaron que las especies de plantas con períodos de floración muy cortos figuran también entre las que tienen más probabilidades de verse en peligro de extinción en el futuro, ya que esto limita sus posibilidades de polinización. Y esto, a su vez, representa un obstáculo muy grande que impide a las especies mantener poblaciones numerosas, aumentando así su riesgo de extinguirse.

“Cualquier factor que haga que la polinización sea menos confiable, como un clima que cambia rápidamente y afecta la actividad de los insectos polinizadores, afectará a estas especies más que a las que tienen un período de flujo más largo”.

De modo que tenemos una nueva herramienta que permite adelantarnos a procesos tan penosos que son estimulados por la actividad de los humanos. Esto podría suponer una ayuda importante a la hora de poner en práctica estrategias de preservación que permitan salvar a especies vulnerables de manera mas específica.

Referencia:

New research could help save many plant and animal species from extinction. https://phys.org/news/2020-05-animal-species-extinction.html