Las imágenes satelitales de la Agencia Espacial Europea y de la NASA confirman que la implementación de las medidas de contención contra la propagación de la pandemia del coronavirus, que en buena medida ha paralizado la actividad industrial y el flujo automotor, ha reducido los niveles de contaminación del aire en todo el mundo, al menos temporalmente.

Para muchos, la evidencia de esta mejora en la calidad del aire se evidencia en cielos más despejados y bocanadas de aire más fresco, pero los científicos advierten que la dramática caída de la contaminación puede venir acompañada de temperaturas más cálidas y lluvias de monzón más fuertes este año.

Mayor cantidad de luz solar

Con las fábricas cerradas y las carreteras relativamente vacías, la contaminación del aire en ciudades de Asia, Europa y Estados Unidos ha disminuido hasta en un 60 por ciento en las últimas semanas. Esta mejora en la calidad del aire, producto de la reducción de partículas y gases contaminantes, permite que una mayor cantidad de luz solar llegue a la superficie de la Tierra.

Los expertos explican que, incluso si los cielos más limpios están acelerando temporalmente el cambio climático, los peligros a largo plazo asociados con el calentamiento global son mucho mayores.

A diferencia del dióxido de carbono, los aerosoles solo permanecen en la atmósfera durante una semana o dos, lo que significa que cualquier reducción en la contaminación se sentirá rápidamente. Con cantidades más pequeñas de aerosol en la atmósfera, veremos que más radiación solar llega a la superficie y, por lo tanto, temperaturas potencialmente más cálidas en regiones que generalmente tienen altos niveles de contaminación del aire.

Pero detectar el efecto de la caída de la contaminación del aire y desenredarlo de los altibajos aleatorios en el clima será extremadamente desafiante. Previamente, simulaciones computarizadas habían demostrado que los recortes rápidos en la contaminación del aire probablemente tendrían un efecto acelerador del cambio climático, al menos inicialmente.

Acelerando el cambio climático

En los escenarios más extremos (con incrementos rápidos de la calidad del aire), los modelos sugirieron que el día más caluroso del año puede ser hasta 4 grados Celsius más caliente para el año 2050, un efecto impulsado principalmente por los cielos más limpios.

Estas investigaciones también predijeron que las reducciones en la contaminación del aire darán lugar a lluvias de monzones tropicales más intensas, impulsadas por un mayor contraste de temperatura entre los océanos y las plataformas continentales.

Con las fábricas cerradas y las carreteras relativamente vacías, la contaminación del aire en ciudades de Asia, Europa y Estados Unidos ha disminuido hasta en un 60 % en las últimas semanas.

Pero incluso si los cielos más limpios están acelerando temporalmente el cambio climático, los peligros a largo plazo asociados con el calentamiento global son mucho mayores.

Al respecto, el investigador Richard P. Allan, profesor de Ciencias del Clima en el Departamento de Meteorología de la Universidad de Reading, advirtió:

“Continuar emitiendo gases de efecto invernadero a la atmósfera al ritmo actual generará aumentos de temperatura mucho más grandes y sostenidos que, junto con los cambios en el ciclo global del agua, causarán graves impactos en nuestras sociedades y los ecosistemas de los que dependemos”.

Referencia: Accelerated increases in global and Asian summer monsoon precipitation from future aerosol reductions. Atmospheric Chemistry and Physics, 2020. https://doi.org/10.5194/acp-2019-1188